C on oficinas en Estados Unidos, Costa Rica, México y próximamente en Holanda, Delcam se convierte en una pequeña empresa mexicana con tintes transnacionales. La compañía dedicada a la fabricación de velas de agua inició operaciones en 2003 y este año ya tiene presencia en distintos mercados.
Adrián Delgado recordó que su aventura la arrancó hace tres años con 20 mil pesos, pero con la idea de llevar su producto a distintos rincones del país y del orbe.
Explicó que su negocio se basa en las antiguas lámparas de aceite, a las cuales se les agregó una presentación novedosa, con un diseño de calidad y un plan de negocios para venderlas en distintos canales de distribución y a diferentes segmentos de la población.
Así, la compañía creó su propia marca, y a partir de diferentes exposiciones en México se posicionaron en del sector de la decoración.
Luego de ese primer paso, los integrantes de la compañía -Adrián Delgado, Roberto Campos y Verónica Espinosa- acudieron a diferentes exposiciones de decoración en Estados Unidos, gracias a las cuales tuvieron una alianza con una empresa estadounidense para que ella les vendiera allá sus productos a cambio de que aquí Delcam hiciera lo mismo.
Sin embargo, Delgado reconoció que la firma estadounidense les jugó chueco, pues les copió su producto, presentación y forma de comercializarlo y terminó la alianza.
"Eso nos permitió replantear nuestro negocio. Decidimos que debíamos conocer a fondo el mercado de EU y durante un año nos dedicamos a viajar hacia ese país para saber cómo operaba el negocio de la decoración, y comenzamos a establecer contactos con diferentes distribuidores. Gracias a ello, instalamos una oficina en San Diego y ahora nos encargamos directamente de la comercialización".
Delgado dijo que la experiencia le permitió obtener el know how para comercializar productos en Estados Unidos, por lo que decidieron abrir una oficina para representar a firmas mexicanas de decoración que buscan entrar a ese país.
Informó que en cuanto al negocio de velas, en 2004 vendieron 150 mil dólares, en 2005 cerca de 300 mil, este año esperan 500 mil y en 2007 un millón de dólares.
En cuanto a México, explicó que en los primeros años registraron ventas en 100 ciudades y entraron a cadenas como Wal-Mart, Comercial Mexicana, HEB y tiendas como Liverpool y Sanborns.
Una vez cubierto el mercado mexicano, abrieron una oficina en Costa Rica, para de ahí cubrir toda la región centroamericana.
Sin embargo, la compañía también comenzó a tener competencia en México, pues se dieron cuenta que estaban pirateando su producto y aparecieron nuevas empresas que copiaron este negocio.
Ante esa situación, decidieron apostarle a la calidad en el servicio y a tener una estrecha relación con sus distribuidores, además de lanzar producto para diferentes niveles socioeconómicos.
"Nosotros estábamos en tiendas departamentales y autoservicios, pero la competencia desleal se daba en comercio informal, por lo que decidimos hacer un producto más económico, con lo cual recuperamos la posición en el negocio de velas de agua", explicó.
Delgado dijo que desde un principio tuvo claro que la venta de sus productos no podía ser sólo en el mercado nacional, por lo que luego de exportar a EU, Canadá y Centroamérica, decidieron que era hora de dar el salto a Europa.
Recorrieron las principales exposiciones y están a punto de concretar una alianza con una compañía holandesa para instalar una oficina en ese país y desde ahí explotar todo el mercado europeo.
Según Delgado, Europa representa uno de los retos más importantes para la compañía, pues tienen que entablar relación con personas de diferentes nacionalidades y con idiomas y formas de percibir la decoración de manera distinta.
Agregó que ir a Europa significa, por ejemplo, hacer un empaque especial casi para cada país, con un idioma distinto, pero manteniendo el perfil de sus productos.