A la hora de elegir un casco para conducir una motocicleta hay que pensar en una serie de requisitos más bien particulares de cada persona que irán unidos directamente a la moto y al uso que se le da, comenta François Deroeux, director general de Activentura.
Este debe ser completamente aerodinámico para asegurar su posición sin tirar de la cabeza. No tiene que impedir los movimientos laterales de la cabeza y además ha de favorecer la visión frontal y lateral a través del visor antivaho.
A principios del siglo XX se empezaron a utilizar los primeros cascos de motos, puesto que la cabeza era la parte del cuerpo más previsible de recibir un golpe y poco a poco fueron evolucionando hasta lo que hoy conocemos.
Hoy en día la seguridad prima junto con el diseño y potencia de las motos, y gracias a los constantes avances de las nuevas tecnologías los materiales son mucho más resistentes, ligeros y con una gran capacidad de absorción.
Es importante que el casco que se adquiere sea fabricado por empresas reconocidas y certificadas para que el producto se ajuste a normas internacionales de seguridad para que garantice una absorción completa de las ondas que produce un golpe en la cabeza y no afecten al cráneo y a la masa encefálica.
La eficacia de estos aditamentos de seguridad ha sido comprobada por estudios responsables de empresas e instituciones de salud, mientras que los mitos de los cascos —“rompen cuellos, bloquean la visión, perjudican el sentido del oído”— han sido consistentemente probados como erróneos.
Agrega: “Esperamos que nunca tengas que utilizar la protección del casco en un accidente. Pero, los accidentes sí suceden. No se pueden predecir cuándo y cómo sucederán. No debes decirte, ‘pues nada más voy a la tienda aquí cerquita’ y no usar tu casco”.
El uso del casco también demuestra que los motociclistas son personas responsables y que nos tomamos en serio a nosotros mismos y el andar en una motocicleta. Usar un casco, no importa lo que diga la ley, es una proyección de nuestra actitud hacia el manejo en motocicleta. Esa actitud es fácilmente vista por otros pilotos y todas las demás personas en la sociedad, agrega Deroeux.
Existe una infinidad de cascos para motocicletas, los principales y más seguros son integrales o semiintegrales, que ofrecen una protección total en la cabeza y en la cara, agrega Deroeux.
Cascos para motos modulares, jet o semijet
Son parecidos a los cascos integrales pero en ellos se puede abrir la parte frontal del mentón convirtiéndose en cascos para la ciudad con unas gafas de sol y cerrados para la carretera. Ofrecen mucha seguridad pero no tanta como los cascos integrales. Pueden resultar muy cómodos pero siempre hay que pensar primero en la seguridad
Cascos para motos abiertos o casquetes
Sólo están homologados para ciclomotores y recuerdan aquellos de principio de siglo XX tipo coco. Con el tiempo serán retirados por escasa seguridad incluso para ciclomotores.
Los cascos integrales frente a los de tipo jet evitan lesiones faciales que en ocasiones pueden ser mortales, además de proteger los ojos de la acción de las partículas del aire que impactan sobre la córnea de los motoristas.
El director de Activentura como motociclista recomiendan comprar cascos de colores vivos y claros, además de combinarlos con reflectantes. El tamaño de los cascos debe ser ligeramente menor al tamaño de la cabeza, ya que el uso de los mismos hace que el interior se comprima y luego resulten grandes.
Hay que comprobar que una vez cerrados y con la hebilla abrochada no se puedan sacar ni tirando fuerte, y que además proporcionen suficiente ventilación.