Paola Morales M. / ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal
Lunes 04 de septiembre de 2006
08:00
En la vida, pocas personas hemos estado a cargo de la cooperativa de nuestra escuela. Ese no fue el caso de Marcos Ruiz, hoy de 33 años, quien inició su vida empresarial en los días de colegio cuando se hizo cargo de la tiendita de su escuela. Pero ese sería sólo un peldaño.
Siendo estudiante de la licenciatura en Mercadotecnia en el Tecnológico de Monterrey desarrolló un proyecto para una materia que cursaba y que llevaba el peculiar nombre de Empresarios. Entonces se puso a vender, junto con otros compañeros, servicios de lavado de autos y banquetes a domicilio.
La idea de ser un empresario se le clavó tan hondo que estuvo decidido a ello: “Tenía el gusanito de hacer algo propio, había hecho ya dos intentos en otros rubros. En la última empresa para la que trabajé vi la oportunidad para poder empezar.”
Mientras se consolidaba la oportunidad, Marcos trabajó en una empresa de la industria farmacéutica en el área de mercadotecnia. Un buen día, por decir un viernes, decidió que era el tiempo propicio y renunció a su empleo. Para el lunes, ya estaba operando su propia empresa.
Así, desde un cuarto de su casa y solamente con una línea de teléfono residencial, la compu que ya tenía y un fax que compró, comenzó a operar Nichos con una inversión inicial de aproximadamente 30 mil pesos, provenientes de ahorros y del finiquito de su anterior empleo.
La empresa tiene cinco años operando desde la Ciudad de México y se dedican a comercializar y fabricar productos de la marca Becton Dickinson, Reduktol, Mr. Pavo, Cheff Dixon, Lynda Bell y D´Meals.
La primer oportunidad se la brindó Becton Dickinson (la empresa para la que trabajaba), la cual está enfocada a productos para diabéticos. Se convirtió en el distribuidor de sus productos: “Lo hicimos de esta forma porque lo que pretendíamos era entender primero el canal de distribución, que a veces es lo difícil para algunas empresas, por eso la idea y así hemos ido metiendo poco a poco nuestros propios productos.”
Luego vino la creación de la marca propia Mr. Pavo, una línea que sólo se comercializa en diciembre y que incluye salsas para marinar, jeringas y zurcido para pavo. Casi a la par, lanzaron otro de sus productos propios: Reduktol, un gel de algas y extracto de chile para reducir tallas.
El crecimiento se ha dado en parte con financiamiento de sus proveedores y desde hace tres años ya tienen una línea de crédito con un banco: “Fue bastante complicado, se tardaron entre seis y ocho meses en otorgárnoslo. Es difícil sobre todo por los trámites porque piden demasiadas cosas”, explica Marcos.
Nichos cuenta con una planta donde trabajan más de 20 personas entre obreros, administrativos, ingenieros químicos en alimentos y diseñadores, y donde se producen y distribuyen cerca de 200 productos. La línea favorita es la de Mr.Pavo, la cual obtuvo el premio al mejor producto del año en el 2004 por Wal-Mart.
Su cartera de clientes es de 168 empresas, entre las que están Grupo Wal-Mart, Comercial Mexicana, Sam´s, Soriana, Gigante, Madame Dubarry, Liverpool, HEB, City Club, San Francisco de Asís, Chedraui, entre otras.
Al finalizar 2006, esperan haber facturado 8 millones de pesos, lo cual representa un crecimiento aproximado del 30% respecto al año anterior.
Sus planes son exportar la línea de Mr. Pavo y El Rebozo (una línea de productos de chile), la cual será lanzada oficialmente en octubre de este año; y hacer crecer su planta en cuanto a capacidad.
“Me gustaría animar a mucha gente que tiene la duda de emprender o no y decirles que sí cuesta trabajo, pero que la fórmula es la necedad para hacer las cosas”, finaliza Marcos.
Más información: www.nichos.com.mx/html/principal.htm / 2290 9031/ ventas@nichos.com.mx