Las playas en plena Ciudad Luz, abarcan, por primera vez, la orilla izquierda –de ahí que este año se llame "Playas" y no "Playa"–, a lo largo de un kilómetro entre los puentes de Bercy y Tolbiac, que encuadran la Biblioteca Francois Mitterrand, y donde las actividades permanecen abiertas las 24 horas del día.
Piscina a Josephine Baker
En este lugar se encuentra la gran novedad de esta edición: la piscina Sena Este (que próximamente tomará el nombre de Josephine Baker, en el centenario de su nacimiento), alimentada por agua del río tratada y con un solarium con capacidad para
375 personas.
Josephine Baker, nacida en San Luis, en EU, fue una famosa cantante, bailarina, directora de revista y actriz. Pasó la Segunda Guerra Mundial en Francia y fue condecorada tras la liberación por su trabajo con la resistencia contra los nazis. Murió en París en 1975 y recibió honores militares franceses en sus funerales.
La elegante piscina Sena Este está realizada en metal y permanecerá abierta todo el año. Es la única actividad de pago de "París playas", cuyo mayor problema es precisamente su éxito.
Las 24 hamacas, 240 parasoles,
300 tumbonas y 17 pérgolas instaladas en el recorrido no alcanzan ni de lejos para dar respuesta a la demanda de un lugar al fresco.
Música, masajes y biblioteca
"Hay que venir pronto por la mañana para conseguir un sitio protegido del sol", explica Jerome mientras espera a su hijo en la pequeña piscina del muelle de los Celestinos, reservada principalmente a niños y adolescentes, "protagonistas" de esta edición, según el alcalde de París, el señor Bertrand Delanoe.
Jessica, por ejemplo, ha tenido que esperar más de dos horas para conseguir una hamaca y se queja de la masificación de las pequeñas playas, formadas con 2 mil toneladas de arena transportadas por barco desde otros puntos del valle del Sena.
Otros, en cambio, son mucho más entusiastas. Taki, turista estadounidense, dice que había oído hablar de este montaje, pero nunca pensó que estuviera tan bien organizado.
"Los parisinos se quejan por todo, pero esto está genial", dice la también parisina Esther, de 16 años, mientras se broncea sobre el césped antes de acudir a uno de los doce conciertos de esta fiesta estival.
Los actuaciones musicales son sólo parte de la oferta de ocio. En torno a los dos grandes fares (casa polinesia típica) del llamado "espacio Tahití" hay masajes, bailes y cuentacuentos polinesios.
Y, para refrescarse, siete fuentes y un concurrido pasillo de difusores de riego jalonan el recorrido, comunicado por una red de barcos sobre el Sena y trufado de plantas exóticas. Todo para mitigar los efectos del calor.
Entre las casetas, destacan una biblioteca –con obras en distintas lenguas–, una tienda de recuerdos y otra del comité de apoyo a Ingrid Betancourt, que reclama la liberación de esta franco–colombiana secuestrada en 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Roma, Berlín, Bruselas, Tokio y Praga han imitado posteriormente el "París playas" de Delanoe, a un costo de 2.2 millones de euros: 900 mil estuvieron a cargo del ayuntamiento y el resto de patrocinadores que no pueden publicitarse.
Al estilo polinesio
Son cuatro kilómetros de playas artificiales ubicadas en ambos lados del río Sena.
Otra de las novedades de este año es la apertura de un kilómetro más de playa artificial en la margen izquierda del río, cerca de la Biblioteca Nacional, al sureste de la capital, y una piscina flotante en el mismo lugar, único espacio para nadar que contempla el programa.
En la orilla derecha del río, centro de la ciudad, se repiten los tres kilómetros de playa de los últimos años y éstos estarán unidos con la nueva playa de la orilla izquierda por un barco.
La playa del margen derecho estará abierta desde las 8:30 horas locales y hasta la medianoche, mientras que la playa de la Biblioteca Nacional estará abierta permanentemente.
En ambos centros se desarrollarán de lunes a viernes y por las mañanas una veintena de actividades deportivas gratuitas como petanca, volibol de playa, badmington, rugby, tai-chi o escalada.
Este año el ayuntamiento de París escogió la Polinesia francesa como temática de la decoración general de la atracción y, además, fueron habilitadas zonas a la sombra.
En frente del ayuntamiento de la ciudad, centro, crearon también un centro de actividades deportivas sobre arena donde se desarrollarán todo tipo de deportes.
Para desarrollar el evento hicieron falta, según los organizadores, 800 toneladas de arena, cerca de 60 palmeras y cabinas para cambiarse pintadas en azul y blanco, imitando a las clásicas cabinas de las playas de la región noroeste del país.
El verano anterior la atracción recibió 4 millones de visitantes.
La playa, que permanecerá abierta hasta finales de agosto, fue creada a iniciativa del alcalde de la capital, el socialista Bertrand Delanoe.
El proyecto en números
2 mil
toneladas
de arena se vierten
cada año para hacer
la orilla
300
tumbonas
públicas se instalan
a lo largo de esta
playa simulada
4
kilómetros
miden en conjunto las dos playas que se han instalado este año