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Para él, los negocios son como saltar entre dos rivales con el balón sujetado a los pies.Sabe que el fin de su carrera profesional está próximo a llegar y por eso prepara su retiro, para cuando deba cambiar las canchas del futbol por una oficina en cualquiera de sus empresas.La despedida se dará dentro de tres o cinco años, "hasta donde aguanten las piernas", estima Cuauhtémoc Blanco, quien asegura que en la vida "no todo es futbol".
Con varios proyectos en puerta, el delantero del América, de 33 años de edad, confiesa en entrevista con EL UNIVERSAL que busca forjar un patrimonio para bien de sus hijos.
La diversificación de sus inversiones va desde restaurantes, bares y una empacadora de carne, hasta estéticas y una escuela de futbol. "Ya traía el gusanito de poner una disco y un restaurante", comenta el deportista.
Hace siete meses con la inauguración del restaurante Sports Forum, en el sur de la ciudad de México, Blanco inició su carrera como empresario.
Tres meses después, en sociedad con el también futbolista azulcrema Carlos Infante, abrió una empacadora de carne.
Y hace escasos 40 días emprendió en el Distrito Federal un concepto de peluquerías que busca franquicitar.
"Peluquitas" es una estética para adultos a la que llegan muchos niños. Es bonito ver que un niño sale bien arreglado del lugar", explica Blanco al referirse a su nueva apuesta empresarial.
Sin mucha experiencia en los negocios, dice que la mejor asesoría son los comentarios de la gente.
En tres meses inaugurará un bar que ocupa la parte superior de su restaurante y a la par abrirá una discoteca en Jalapa, Veracruz. En su afán de apoyar nuevos talentos, figura dentro de sus proyectos la apertura de una escuela de futbol.
Cerca del Deportivo Los Galeana, al norte de la ciudad, lugar que lo vio nacer como futbolista hace más de 25 años, el delantero alista la construcción de dos canchas, vestidores y una tienda de souvenirs que abrirá en tres meses.
La idea es apoyar a jugadores que no tienen la suerte de ingresar a las escuelas de algún equipo.
Sin descuidar la parte del negocio, también becará a niños de escasos recursos.
Por seguridad, el delantero no precisa los detalles financieros de su faceta como empresario.
La clave del éxito en sus negocios, considera el camiseta 10 de las Águilas, recae en el trato que tiene con sus trabajadores y clientes. "Yo les digo que me traten como un amigo y no como el dueño", comenta.
Incluso, asegura que nunca ha menospreciado o restringido el acceso a la gente.
Por ejemplo, contrario a la idea que tienen las personas de que el restaurante es caro, Blanco estima que el consumo promedio no rebasa los 300 pesos por persona.
Además, con la venta de pulseras que estarán disponibles en tiendas Oxxo y establecimientos de la cadena Comercial Mexicana, recaudará fondos para apoyar a niños con cáncer.
A la espera de concretar el ofrecimiento de llevar el concepto de su restaurante y bar a Estados Unidos y comenzar a franquicitar, también afina algunos detalles para lanzar una marca de tequila con la silueta de su tradicional festejo -cuando anota un gol- que llevará su firma grabada en la botella.
Por el momento, Blanco descarta lanzar una línea de ropa con su nombre debido a la piratería, pero asegura que todos estos esfuerzos son para bien de sus hijos, Cuauhtémoc, de 10 años, y Bárbara Liliana de cuatro, porque, dice, "en esta vida todo se acaba".