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Hoy tiene 18 años, pero su gusto por los negocios se remonta a la época en que cursaba la secundaria.Maday Muñoz recuerda que todo inició como un hobby. "Una amiga de la escuela me enseñó a hacer velas de gel y paletas de chocolate", dice.
Entonces, descubrió su habilidad para crear motivos decorativos, de recuerdo o como invitación.
Despertado ese interés, buscó cursos que ampliaran sus conocimentos.
Así, acudió a los talleres que organizó la Delegación Cuajimalpa en el año 2000 y emprendió su pequeño negocio.
Hoy vende cada mes, y bajo pedido, cientos de paletas de chocolate y velas de gel a sus amigos y conocidos, pero la red se extiende a varios puntos del poniente de la ciudad de México.
Con nada más que un catálogo como muestrario, ella no necesita salir a ofrecer sus productos a la calle ni pagar por la publicidad. "La gente me busca para que haga cualquier tipo de adornos", asegura Muñoz.
El motivo por el que no da muestras a comercios para su comercialización obedece a que los artículos son delicados para su exhibición. La temperatura y cuidados deben ser rigurosos para mantener una "excelente presentación".
Dentro de las figuras más significativas de chocolate se encuentran piezas en tercera dimensión, como alhajeros, casas, corazones e, incluso, estructuras como la Torre Eiffel.
Los precios tanto de las velas como de las figuras de chocolate van desde los dos pesos y alcanzan, según su tamaño y complejidad, hasta 300 pesos.
En breve formalizará su marca, porque el negocio que comenzó en ratos libres hoy le absorbe más de medio tiempo.