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| Un negocio del verdadero fruto prohibido
Inspirado en los chicharrones de cerdo, Cristóbal Arrieta fundó Platan-ar, una empresa dedicada a fabricar plátanos fritos deshidratados en cuatro sabores; hoy produce 10 mil bolsas al mes
Paola Morales M./ELUNIVERSAL.com.mx
Y es que según una teoría, el fruto prohibido que Adán mordió, no fue una manzana común y corriente, sino un plátano bautizado como la “manzana del paraíso” por los primeros Cruzados.
Plátano, banana, banano, cambur, guineo o el nombre que se quiera utilizar, esta fruta, también conocida como "higo de Adán", fue la inspiración de Cristóbal Arrieta para crear su propia empresa por ahí de febrero de 2000. Aunque desde un año antes, había tenido la idea motivado por su labor de 14 años en una empresa dedicada a procesar piel de cerdo.
Así, inspirado en los chicharrones de cerdo, Cristóbal Arrieta fundó Platan-ar, una empresa dedicada a fabricar plátanos fritos deshidratados en cuatro sabores: natural (acompañados con una bolsita de salsa picante), con azúcar, enchilados y con chocolate. La planta se encuentra en Tulancingo, Hidalgo.
Durante al año previo a la creación de la empresa, Cristóbal invirtió aproximadamente 250 mil pesos para comprar y crear la maquinaria e instrumentos necesarios para fabricar el producto. Los recursos que fue consiguiendo poco a poco provinieron de su bolsillo e incluso tuvo que vender su coche: “Quise recurrir a préstamos, pero eran muchos trámites. Por ejemplo yo tenía un plazo para hacer algo y con tantas trabas, mejor ni me metí a hacerlo. Era dedicarle más tiempo al trámite que para lo que realmente quería el dinero”, señala Cristóbal en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
Pasados seis años no niega que volvería intentar buscar algún préstamo con la intención de reforzar y hacer crecer el negocio, pues hasta la fecha el crecimiento se ha dado con reinversión. ¿Fruta madura?
Cristóbal narra que mientras desarrollaba la empresa continuaba trabajando y que a partir de que tuvo la “ocurrencia bananera” a que el producto estuviera a la venta transcurrieron aproximadamente 14 meses.
A fecha tiene 45 años, es el único dueño (en busca de distribuidores) y trabaja, a la par que desarrolla el negocio, en la Secretaría de Gobernación en la Dirección de Programación y Presupuesto. Su formación es en contaduría y nunca ha dejado de trabajar en su área, aunque no descarta enfocarse en algún momento por completo a Platan-ar.
La empresa de Cristóbal genera sólo tres empleos directos más los de los distribuidores en Hidalgo y el Distrito Federal. Transformación
Producen 10 mil bolsas al mes. De la gama de sabores los menos demandados son los plátanos con chocolate, “tal vez por ser la opción menos conocida”. El paquete cuesta entre cinco y seis pesos, dependiendo de donde se compren.
Sus planes son cubrir la demanda que se genera en el mercado nacional por medio de la automatización del sistema de embolsado, alcanzando así una capacidad de 8 mil bolsas diarias: “ Cuesta mucho trabajo tratar de ser independiente, pero vale la pena”, finaliza Cristóbal.
Más información: 01 (775) 7527339 / carrietad@hotmail.com |
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