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Un negocio de peso

Una nutrióloga descubrió que la clave para adelgazar está en alimentar sólo al cerebro y reducir el consumo de carbohidratos; hoy tiene una fórmula que ha demostrado ser un buen negocio
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  • Paola Morales M. / EL UNIVERSAL online
    El Universal
    Lunes 24 de abril  de 2006

    09:14 Hasta hoy se estima que en el mundo hay mil millones de obesos. Paradójicamente en un mundo de “gorditos”, la sociedad se ha vuelto implacable con ellos, en parte por el canon de belleza que la mercadotecnia del siglo XXI ha impuesto. Por otro lado, está el énfasis de las instituciones de salud mundiales, por motivos ciertamente más humanos, en el devastador efecto que la obesidad tiene en el organismo.

    Ante tal panorama y haciendo un poco labor visionaria, Patricia Rivera decidió, hace ya algunos años, estudiar Nutrición. Desde aquellos días de universidad a la fecha el tema se volvió su pasión. Así, empezó a trabajar en el Centro Médico, ubicado en el Distrito Federal, con personas que padecían obesidad.

    El quehacer diario la llevó a darse cuenta que los tratamientos y dietas que se utilizaban no eran los adecuados. Aunado estaba el hecho de que Paty aprendió en la universidad a contar calorías y llevar una dieta de muchos carbohidratos basada en la pirámide nutricional.

    “Cuando empecé a trabajar, me di cuenta que la gente no bajaba de peso con esa dieta, siempre tenían hambre y ansiedad y lo único a que esto los incitaba era a tener frustración, pensar que no tenían fuerza de voluntad y que no podían adelgazar”, dice Paty (45 años) en entrevista con EL UNIVERSAL online.

    Ante la frustración generalizada, se puso a investigar sobre el origen de la pirámide nutricional –empleada en México- y descubrió que su origen venía de la Secretaría de Agricultura con la intención de favorecer la venta de cereales: “Con base en 18 años de trabajo e investigación sobre qué era lo que realmente hacía que la gente subiera de peso, me di cuenta que era la insulina”.

    Con ese background, concluyó que la clave para adelgazar estaba en alimentar sólo al cerebro y que el músculo no recibiera combustible para que usara las reservas de grasa como tal: “Para alimentar al cerebro hay que detener la velocidad a la que llega el azúcar y para lograrlo, hay que combinar los alimentos para detener a los carbohidratos”.

    Así nació lo que hoy ha sido uno de sus más grandes éxitos y que la llevó a ser seleccionada por Endeavor México para participar en el panel internacional de Emprendedores celebrado en Chile el mes pasado.

    El método se llama “La dieta de los asteriscos” y está basada en la combinación de los alimentos para mantener estable el nivel de azúcar en sangre y evitar tener hambre, ansiedad, irritabilidad y ganas de volver a comer: “Diseñé unas listas de colores, la gente aprende a comer de una manera superfácil. A cada persona se le hacen sus listas y de ellas escoge entre amarillo, rojo o azul. La gente aprende a comer de una manera sencilla, esa fue una de las necesidades que detecté porque les dan dietas de equivalencias muy difíciles”.

    Afianzándose

    Todo empezó en la Ciudad de México, aunque desde hace siete –cuando se fue a vivir a Monterrey por el trabajo de su esposo- opera desde la Sultana del Norte. Ya en aquellos lares hizo una maestría y sus consultas se volvieron más didácticas. Sus primeros pacientes trajeron a otros e incluso llegaban recomendados por médicos al ver lo resultados que habían obtenido con la dieta.

    El éxito fue tal que luego de tres años de trabajar de sol a sol, decidió abrir otro consultorio atendido por nutriólogas que ella capacitó. La demanda aumentaba y hace un año y medio recurrió a las franquicias.

    Hoy tienen 15 consultorios ubicados en DF; cinco propios y 10 franquiciados. La empresa es dirigida por Paty y su esposo, emplea directamente a 15 personas, mientras que cada franquicia a tres (dos nutriólogas y una recepcionista).

    La inversión inicial para crear la empresa –que por cierto se llama “La Dieta de los Asteriscos”- se obtuvo del dinero de sus consultas. Fue de aproximadamente 300 mil pesos, los cuales invirtió para comprar una computadora, hacer los trámites pertinentes y desarrollar las franquicias. Hasta la fecha todo ha ido creciendo con recursos del mismo negocio, pero planea acercarse a una institución bancaria o de gobierno para financiar el crecimiento.

    Ha hecho planes nutricionales para empresas como Cemex, colabora para diversos medios de comunicación y ha escrito dos libros (La dieta de los asteriscos y Comer bien, la mejor cura).

    Además comercializan alimentos funcionales como un aderezo quemador de grasa a base de kelp, tortillas de nopal, barritas y bebidas nutricionales que son vendidos dentro de las franquicias.

    Sus planes son hacer una empresa que perdure, que su dieta sea conocida a nivel mundial y que no sólo sea una moda, sino un método para aprender a comer, desarrollar una línea de productos para el cuidado de la salud, porque ésta se encuentra en las elecciones que se hacen día a día. Esperan abrir doce franquicias por año.

    Perdiendo kilos

  • Un consultorio recibe en promedio entre 12 y 14 personas al día.
  • Las citas se hacen cada 15 días y la duración del tratamiento está en función de los kilos que se quieran bajar.
  • Una mujer baja aproximadamente 4 kilos al mes y los hombres cinco.
  • La primera consulta cuesta 350 pesos; las siguientes, 300.
  • Las consultas tienen una duración promedio de entre 20 y 30 minutos.
  • Más información: 01 81 8378 1700/ 01 800 5090 861/ www.dietadelosasteriscos.com

     
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