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| Forman técnicos y hacen negocio Un par de hermanos (a lo más con 15 años) oriundos de Nautla, en Veracruz, crean toda una cadena de exitosas escuelas de computación
Paola Morales M. / EL UNIVERSAL online Inmersos en su empleo, Rupertino y Ladislao Huesca –como se llaman los hermanos- aprendieron el teje y maneje de las ventas, así como el funcionamiento de “p” a “pa” de la empresa para lo cual trabajaban. Una vez que ya habían dominado los aspectos del negocio, a Rupertino le viene la idea de juntar “un dinerito” para abrir su propio negocio. Así lo hizo y se trasladó a la ciudad de Cuernavaca para establecer ahí una pequeñísima escuela de computación en un tercer piso de un edificio de aquella ciudad. Así, con cuatro pupitres, algunas máquinas de escribir -para practicar la captura- y unas cuantas computadoras, fundó la primera sucursal de lo que después sería todo un corporativo: Cetec. Se trata de una cadena a nivel nacional de escuelas técnicas de computación e inglés; su público cautivo son, principalmente, alumnos de secundaria y preparatoria, cuyas edades oscilan entre los 13 y 22 años. A la iniciativa de Rupertino, se sumó más tarde Ladislao, quien entonces seguía trabajando en México. Abrieron, entonces, escuelas en Xalapa y Pachuca: “Lo hicieron con muchos esfuerzos porque aún les faltaba experiencia, pues hay que recordar que entonces la computación estaba casi en pañales, se usaban máquinas perforadoras. Con base en sacrificio y ahorro fueron abriendo escuelas e incorporando personal más capacitado para darle forma a los planes de estudio y al desarrollo de la escuela” señala para EL UNIVERSAL online Ricardo Contreras, director general de Cetec. Ya unidos, se incorporó el tercero de los hermanos, Sotero, quien entonces tenía una pequeña escuela en Coatzacoalcos. De esta forma, conforme iban creciendo y ahorrando, fueron creciendo hasta lograr establecer las 50 escuelas que hoy tienen: “Prácticamente todo lo que ganaban lo ahorraban, cuando se juntaron los dos, y luego el tercero, se facilitó el desarrollo porque ya eran tres capitales. No fue de la noche a la mañana, tan sólo en 1988, cuando yo me incorporé en Mérida, apenas eran 20 escuelas. De 1985 a 1993 fue cuando estas escuelas tuvieron su mayor auge porque la mayoría de las instituciones educativas de entonces no contaba con ese tipo de enseñanza”. Hoy están ya comercializando su franquicia, aunque por el momento no han vendido alguna: “Cuando se llega al nivel de una empresa como ésta, con un prestigio ganado, la misma gente llega a solicitarte franquicias. En una junta directiva tomamos la decisión de empezar a hacerlo, quisimos hacerlo para expandirnos, tener más mercado y ser más competitivos”. La empresa emplea directamente a más de 500 personas. Los servicios más demandados son las clases de computación e inglés. Además ofrecen cursos en línea, empresariales y especializados. En este rubro cuentan con clientes como el SAT, ISSSTE, PEMEX, SNTE, IMSS, Bancomer, Telmex, Coppel y Farmacias del Ahorro, entre otros. Hoy tienen presencia en Quinta Roo, Yucatán, Campeche, Veracruz, Puebla, Hidalgo, DF, Estado de México, Guerrero, Morelos, Sonora y Sinaloa. El costo de sus servicios es de 140 pesos a la semana en cualquiera de los cursos, excepto en los empresariales y online. El promedio de asistencia es de 850 alumnos por escuela al mes. Sus planes para este año son expandirse, lograr la apertura de entre ocho y 10 franquicias, así como abrir otras unidades propias. Su idea es cubrir todos los estados del país e incursionar a Centroamérica: “La base de nuestro éxito, creo que ha sido que nuestra preocupación es que el alumno esté bien preparado y sea competitivo en el mercado, adicionalmente les damos cursos de superación personal”, concluye Contreras. Más información: www.grupocetec.com / (777) 169 9288
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