El pasado sábado 29 de octubre, Breguet celebró en Tokio la inauguración de la exposición "María Antonieta, una reina en Versalles", la cual será acogida por la Mori Arts Center Gallery hasta el 26 de febrero de 2017. Esta retrospectiva, la cual muestra la vida de la soberana francesa, fue montada por la casa relojera para mostrar la estrecha relación comercial que Breguet mantenía con la reina, así como la influencia que ella ejerció sobre las creaciones de su época, por ejemplo, el reloj de bolsillo Nº 160, pieza encargada por la propia María Antonieta a A.L. Breguet en 1783, y que durante un siglo portó el título de la complicación más elaborada.

Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio
Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio

Marc A. Hayek, presidente y director general de la compañía, reunió a 120 personalidades en la Residencia de Francia en Tokio, para inaugurar de manera oficial esta exhibición. La elección de Japón para esta retrospectiva no ha sido casual, pues junto a Francia, es una de las naciones que más admiración demuestra por la figura de María Antonieta.

Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio
Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio

Para celebrar como se debe, la Casa Breguet mostró dos piezas exclusivas concebidas para la inauguración de la exposición: el Breguet Désir de la Reine Haute Joaillerie y el Breguet Classique Rose de la Reine 9075.

Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio
Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio

El primero de ellos, Breguet Désir de la Reine Haute Joaillerie, se presenta como una versión especial: un exquisito modelo que contiene en su esfera zafiros rosas de diferentes tamaños, cuyos matices forman un delicado degradé. Los artesanos de la casa se inspiraron en los elementos decorativos que portaba María Antonieta, entre ellos, el lazo, el cual está realizado en oro blanco de 18 quilates, además de cubrirse con diamantes engastados, motivo que está unido a la caja del reloj a las 6 horas. La esfera es de oro plateado y nácar natural engastada con 2 zafiros talla pera, 10 zafiros rosa talla brillante y 8 diamantes talla brillante. Las agujas son pomme évidée en acero azulado. El movimiento es mecánico de carga automática, con reserva de marcha de 38 horas, espiral de silicio y su pulsera de raso rosa con hebilla desplegable está engastada con 26 diamantes talla brillante.

Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio
Breguet y María Antonieta en una exposición en Tokio

Por su parte, el Breguet Classique Rose de la Reine 9075, encuentra su inspiración en la afición que la reina sentía por las flores, en particular la Rosa Centifolia Bullata, presente en los jardínes del palacio. Los artesanos de la firma eligieron la técnica del esmaltado para rendir tributo a la belleza de esta flor. Si bien este procedimiento ya había sido utilizado por Breguet anteriormente, hoy se agrega un proceso complementario: sobre la base de una esfera de esmalte grand feu blanco, el esmaltador crea un estampado gracias a la aplicación de polvos de diferentes colores, lo que crea un cuadro en miniatura. Este procedimiento requiere mucha paciencia, ya que la aplicación de cada matiz es seguida por un tiempo de secado y uno de cocción en hornos que alcanzan más de 800 grados. Para reforzar el arte de esta obra, Breguet adorna el reloj con diamantes, característica que se suma a otros sellos distintivos de la marca, como las agujas pomme évidée de oro blanco, mientras que los índices horarios son minúsculos puntos de oro que realzan el esplendor de la esfera esmaltada. Su movimiento es mecánico de recarga automática, el cual es visible debajo de un fondo de zafiro. La caja se presenta en oro blanco de 18 quilates con el canto acanalado, la esfera lleva la firma Breguet, posee reserva de marcha de 38 horas, escape de áncora suizo en línea de silicio, ajuste de 6 posiciones y pulsera de raso rosa.

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