La extravagancia atlética de Richard Mille

Richard Mille ha creado un nuevo segmento de lujo con sus relojes deportivos hi-tech. Sus últimos lanzamientos están dedicados a dos atletas de élite, sólo pesan 38 gramos y cuestan 120 mil USD
RM 67-02 High Jump
El RM 67-02 High Jump está dedicado al catarí Mutaz Essa Barshim, doble medallista olímpico en salto de altura. La caja combina carbono TPT y cuarzo TPT de color magenta.
26/07/2017
16:54
Manuel Martínez
México
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Richard Mille promete que sus relojes más nuevos serán usados por dos deportistas de alto rendimiento en sus pruebas del Campeonato Mundial de Atletismo que se realizará en Londres del 4 al 13 de agosto próximo.

Sobran razones para creerle. A fin de cuentas, esta es la marca que desde 2010 ha creado guardatiempos ultra high tech que ya son parte del equipo habitual del español Rafael Nadal cuando juega en las canchas de tenis de los grandes torneos del mundo.

También desarrolló un modelo RM 59-01 Tourbillon para Yohan Blake, el velocista jamaicano que en 2011 fue campeón del mundo en 100 metros planos y que ha ganado dos medallas de plata individuales en Juegos Olímpicos.

Los lanzamientos dados a conocer hace unos días son el RM 67-02 Sprint y el RM 67-02 High Jump, versiones deportivas del RM 67-01 presentado en 2016. Este último es el reloj más plano producido por Richard Mille, pues su mecanismo mide apenas 3.6 milímetros de grosor y 7.75 milímetros con la caja.

La versión Sprint está dedicada al sudafricano Wayde van Niekerk, campeón del mundo en 400 metros planos en 2015 y medallista de oro en Río de Janeiro 2016 en la misma disciplina. Por su parte, con High Jump la firma le da la bienvenida a un nuevo embajador, el catarí Mutaz Essa Barshim, doble medallista olímpico en salto de altura: bronce en Londres 2012 y plata cuatro años después.

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Para asegurarse de que estas piezas soporten las exigencias a las que serán sometidas en el Estadio Olímpico de Londres, Richard Mille ha usado carbono TPT para los lados de la caja y cuarzo TPT para el frente y el reverso de color, materiales compuestos exclusivos de la casa que son muy resistentes a los golpes y sumamente ligeros.

De hecho, el RM 67-02 pesa sólo 32 gramos y es el reloj automático más ligero de la casa.

Tanto el carbono TPT como el cuarzo TPT fueron desarrollados en conjunto con la compañía suiza North Thin Ply Technology. El carbono TPT fue empleado por primera vez en el RM 35-01 Rafael Nadal. Su método de producción garantiza una resistencia 200% mayor en comparación con otros compuestos. Se produce mediante la aplicación de capas de carbono de manera alternada en disposición de 45 grados y luego amalgamadas con un composite. Se distingue por su acabado veteado.

El cuarzo TPT debutó en 2015 en el modelo RM 27-02 también dedicado a Nadal. En este caso, las capas de carbono son sustituidas por hasta 600 capas de fibras de sílice (componente original del cuarzo) de un grosor máximo 40 micrones. Con ayuda de maquinaria especial, las fibras de cada capa se colocan en una orientación de 45 grados y se impregnan con tres nuevas resinas: una púrpura para el RM 67-02 High Jump y otras dos, verde y amarilla, para el RM 67-02 Sprint. Son los colores de las banderas de Qatar y de Sudáfrica, respectivamente.

El primer reloj de Richard Mille hecho en cuarzo TPT bicolor fue —adivinaron— el RM 27-03 Rafael Nadal presentado en mayo pasado.

Por supuesto, el mecanismo calibre CRMA7 diseñado y producido internamente también debe tener una resistencia y ligereza particulares. Por ello la platina y los puentes son de titanio grado 5 con tratamiento DLC, mientras que el rotor combina carbono TPT y oro blanco. El mecanismo de cada reloj ha sido pintado a mano para combinarlo con los colores de las cajas. La reserva de marcha es de 50 horas.

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La caja mide 38.70 x 47.52 x 7.80 milímetros. El toque final es la correa fabricada en un textil especial —no revelado por la marca— que es flexible, muy resistente y ultra ligero, para que los atletas lo sientan como una segunda piel o, mejor aún, ni siquiera perciban que traen un reloj en la muñeca.

El precio de estos relojes, que se producirán en edición limitada, es de 120,500 dólares. 

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