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El pasado criminal del alcalde "Layín"

El alcalde de San Blas, Nayarit, Hilario Ramírez Villanueva, fue detenido en 2005 por posesión de armas; su hermano Filiberto, en 2009, por fraude
En la celebración de su cumpleaños se obsequiaron 50 mil cervezas, se sacrificaron 50 reses y asistieron 35 mil personas. Algunos medios estimaron en 15 millones de pesos el costo, donde se presentó la Banda El Recodo, (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
23/03/2017
03:10
Esteban David Rodríguez
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A las tres de la tarde del 12 de mayo de 2005, un retén de la Policía Judicial del Estado de Nayarit apostado en la carretera que va de San Blas hacia el municipio de Xalisco detuvo un vehículo para su revisión. Los oficiales registraron también al conductor, un hombre robusto de un metro con 80 centímetros de estatura, que llevaba fajado al cinto un revólver cromado Smith & Wesson .38 especial, “abastecido a su capacidad”.

En el interior del vehículo hallaron además 32 cartuchos. El detenido fue remitido al Ministerio Público en Tepic por posesión de arma de fuego, donde se le tomaron fotografías y huellas digitales para su ficha signaléctica (número 885), a cuya copia accedió EL UNIVERSAL.

Según el documento, el hombre tenía 37 años de edad, vivía en unión libre, con domicilio en Huaristemba, localidad del municipio de San Blas, y respondía al nombre de Hilario Ramírez Villanueva.

Salió rápidamente de aquel embrollo gracias a sus relaciones personales con funcionarios del gobernador priísta Ney González Sánchez.

Por entonces todavía no comenzaba a configurarse el mundo de farándula y fantasías del alcalde de San Blas, en el que monta caballos pura sangre, departe con estrellas gruperas, lanza billetes al aire, posee una empacadora de mangos de exportación, una cadena de restaurantes, y en el que cuenta con amistades que pueden regalarle para sus celebraciones 200 cabezas de ganado o 50 mil litros de cerveza, como si obsequiasen dulces de colación.

Eso era mucho antes de que fuera nombrado “hijo predilecto de Huaristemba” por Claudio Perente, presidente del Comisariado Ejidal.

El revólver plateado

Hilario Ramírez Villanueva nació el 17 de enero de 1968 en Tepic. Es uno de los hijos de Hilario Ramírez García y Celia Villanueva Verduzco, campesinos de Huaristemba, comunidad ejidal ubicada al oriente de la cabecera municipal de San Blas. El ejido surgió de mil 706 hectáreas expropiadas por decreto presidencial del 27 de abril de 1936, según el Diario Oficial de la Federación de esa fecha, a la vieja Hacienda Navarrete, donde Leopoldo Romano y Compañía cultivaban tabaco.

Durante años la familia Ramírez Villanueva se dedicó a la compraventa de mango en volúmenes modestos, en especial Hilario (alias Layín) y su hermano Filiberto, según algunos testimonios. Hilario vivía con Dora María Verde Chávez, con quien procreó tres hijos. Para cuando se le metió la idea de hacerse político, abandonó a esa familia.

Unos meses antes de que fuera aprehendido por cargar a todos lados con su querido revólver plateado, Hilario había organizado en su casa de Huaristemba uno de sus primeros banquetes políticos. Su huésped era nada menos que el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la gubernatura del estado, Ney González, hijo del legendario líder sindical de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), quien también fuera mandatario de Nayarit, Emilio Manuel González Parra.

Ney Sánchez hizo una parada proselitista en San Blas que culminó en aquella comida. En la comitiva del candidato viajaba, en el enjambre de funcionarios de campaña, reporteros e invitados especiales, Héctor Gamboa Soto, hijo del escritor tepiqueño Héctor Gamboa Quintero.

Gamboa Soto —que dice conocer a Hilario Ramírez “de toda la vida”—, recuerda, en entrevista con EL UNIVERSAL, las condiciones de la vivienda donde se efectuó el banquete: “Era una casa humilde de las que hay en el campo, unos cuartos estaban techados de concreto, otros de lámina, los muebles eran infames, los sillones tenían los resortes salidos. Hasta hace unos ocho o nueve años, eran gente muy pobre. Incluso la esposa de Layín, la señora Dora Verde, lo demandó por alimentos”. Dice Gamboa Soto que Hilario Ramírez tiene “infinidad de demandas por girar cheques sin fondo y fraude”.