Víctimas de tráiler en Texas pagaron unos 6 mil 500 dólares, afirman

Tal cantidad es la que cobran los coyotes o polleros por traer a un indocumentado hasta San Antonio, revela José Manuel Velasco, secretario de Gobierno de Calvillo, Aguascalientes
Javier Luévano, secretario de Gobierno de Aguascalientes; José Manuel Velasco Serna, secretario de Gobierno de Calvillo, y Adán Valdivia, alcalde de Calvillo. Foto: Luis Cortes
26/07/2017
22:45
David Carrizales / Corresponsal
San Antonio, Texas
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A las diez víctimas que murieron en la caja cerrada de un tráiler,  les costó de cinco mil 500 a seis mil 500 dólares el recorrido desde su lugar de origen, pues tal cantidad es la que cobran los coyotes o polleros por traer a un indocumentado hasta San Antonio.

Así lo informó José Manuel Velasco Serna, secretario de Gobierno de Calvillo, Aguascalientes, quien junto con el alcalde de dicha población Adán Valdivia, y el secretario de Gobierno del Estado, Javier Luévano, acompañan a los integrantes de diez familias en su ingreso o estancia  en Estados Unidos, para visitar a sus seres queridos hospitalizados a raíz de la tragedia, o para apoyar el regreso del cuerpo sin vida de José Rodríguez Azpeitia, un campesino de 37 años originario de El Llano, Aguascalientes.

“El llevarlos en la caja cerrada de un tráiler, sin ventilación es invitarlos a la muerte”, dijo el funcionario municipal en entrevista en la sede consular de México en esta ciudad.

Velasco Serna, logró el martes visitar en la cama cuatro de cuidados intensivos del hospital Southwest General Hospital, al joven de 18 años de edad, Jhony Serna Ramírez, originario de Calvillo, y tuvo la suerte de ser el primero que lo vio cuando salió del coma, sorprendiendo a sus médicos que momentos antes dijeron había pocas esperanzas de que lograra sobrevivir.

Platiqué con él, me pidieron que le hiciera algunas preguntas para reconocimiento, y el mismo martes por la tarde llegaron su papá, Mario Serna y su esposa, quienes recibieron la alegría dentro de esta tragedia, ya que había salido del estado comatoso.

Abordado a la salida del hospital después de las 20:20 horas, don Mario, se disculpó por no hablar sobre el estado de su hijo, pues afirmó que traía un fuerte dolor de cabeza, porque no había comido en todo el día, hasta ese momento, y como prueba de ello, aun llevaba en sus manos vasos desechables con refresco y un recipiente con piezas de pollo frito.

Hoy dentro de su gravedad, Jhony está alegre, delicado, pero estable, y cada día va poco a poco recuperándose gracias a su fortaleza y juventud, dijo por su parte el secretario de Gobierno Municipal de Calvillo.

Además, comentó, que por versión de familiares de los que viajaban en el tráiler de la muerte, Mario Ramírez, tío materno de Jhony que también está internado en el University Hospital, cuando iban en la caja del vehículo pesado, alcanzó a comunicarse telefónicamente a Calvillo, para pedir que pidieran al que iba manejando la unidad, que “parara el tráiler”, porque no estaba funcionando el aire acondicionado, les faltaba el aire para respirar “y se estaban desmayando muchos compañeros”.

Su familia intentó comunicarse con los polleros, relacionados con el traslado, pero no lo consiguieron, y tampoco pudieron volver a hablar con Mario. Sólo se comunicaron con otro familiar en Estados Unidos, pero a éste le fue imposible hablar con los también llamados “coyotes”, y así se escribió parte de esta tragedia.

Hace 15 días, Jhony había salido de Calvillo, Aguascalientes, un municipio de 60 mil habitantes, acompañado de su tío Mario y otros dos jornaleros que resultaron ilesos, porque decidieron no subirse a la caja de la muerte en Laredo, quizá porque analizaron los riesgos que implicaba. Se desconoce su paradero, pero se reportaron con bien ante sus familiares.

No corrió la misma suerte José Rodríguez Aspeitia, un campesino de 37 años, originario del municipio de El Llano, Aguscalientes, que está en la lista de los diez muertos, siete de ellos mexicanos, un guatemalteco, y dos más cuya nacionalidad hasta el momento se desconoce.

Cabe mencionar que del total de las victimas con lesiones diez eran de Aguscalientes y uno de los diez muertos eral del  mismo estado y es que como casi en todo México, no hay familia que no tenga o haya tenido algún familiar en Estados Unidos, o incluso haya venido a trabajar

Prueba de ello que entre los funcionarios que han estado acompañando a las familias, destacan el alcalde de Calvillo, Adán Valdivia López y el secretario de Gobierno, Juan Luévano, que en su juventud también fueron trabajadores indocumentados en este país, el primero como trabajador agrícola y el segundo como empleado en una paletería.

 

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