Integrantes de una familia en Jalisco logran vivir cada uno con un riñon

Después de varios años con enfermedades renales, padres y hermanos han donado y recibido este vital órgano en cirugías de trasplante operadas en el IMSS que les han permitido seguir con sus vidas
Foto: Archivo EL UNIVERSAL
11/06/2017
13:46
Teresa Moreno
Ciudad de México
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En esta familia, todos sus integrantes viven con un solo riñón. Después de varios años con enfermedades renales, padres y hermanos han donado y recibido este vital órgano en cirugías de trasplante operadas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que les han permitido seguir con sus vidas.

La historia comienza con María de Jesús Ruiz González, de 23 años de edad, quién ha tenido que ser trasplantada en dos ocasiones. La primera ocasión tenía 11 años y su madre Susana le donó uno de sus riñones cuando la niña comenzó a presentar fallas y después de haber estado sometida a un proceso de diálisis durante dos años.

El segundo fue en 2016, con un riñón cedido por su hermano menor. Dado que el hermano mayor de María de Jesús también presentó insuficiencia renal y el donante fue su padre, los cinco integrantes de este hogar viven su día a día con un solo riñón.

Todos estos procedimientos se han realizado las Unidades Médicas de Alta Especialidad de Pediatría y Hospital de Especialidades del IMSS Jalisco. Para suerte de la familia, todos sus integrantes han resultado compatibles, por lo que han podido donar y recibir entre ellos.

“Bendito sea Dios y nos tocó la suerte de que los tres (madre, padre e hijo menor) pudimos donar órganos”, señaló Susana Ruiz.

La infancia de María de Jesús, Marichuy como le dicen sus padres, transcurrió con normalidad hasta los nueve años, cuando comenzó a hincharse, a sentir cansancio, falta de apetito. Estos fueron los primeros síntomas del padecimiento renal que enfrenta.

“Sus riñones se secaron”, comentó su mamá, Susana González.

“Me dijeron que iban a hacer pruebas para ver quién podía donar. Le dije a mi esposo, pero en ese momento dijo que no porque luego ya no podría trabajar. Entonces me hice el examen y era compatible”, agregó.

Durante 11 años, María de Jesús llevó una vida normal gracias a la donación que le hizo su madre, pero fue en 2016 cuando su organismo comenzó a rechazar el riñón.

El segundo riñón lo donó el hermano menor de Marichuy, de 23 años de edad. La compatibilidad era del 92%.

“Nos preguntaron si éramos gemelos, pero yo les dije que no, que nacimos cada quien por nuestro lado”, señaló María de Jesús, quien actualmente trabaja en una dulcería.

El titular de la División de Nefrología y Trasplantes del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco, Eduardo González Espinoza, explicó que este caso fue exitoso porque se logró estabilizar a la joven, mediante un tratamiento médico altamente especializado para que pudiera recibir un nuevo trasplante.

La señora Susana compartió que su hijo mayor también presentó insuficiencia renal a los 15 años de edad, a causa de un problema congénito. “Nació con los riñones chiquitos”, así que en esta ocasión fue el padre quien, después de muchas sesiones informativas, decidió donarle uno de sus riñones hace 14 años.

“Los cinco vivimos con un riñón y vivimos bien. Todo es prácticamente normal, nada más le bajamos a la sal. Me siento muy bien, nada más es cuidarse, tomar mucha agua y el medicamento que no se me olvide: en el día, en la noche; es poquito, pero que no falle. El seguimiento nos lo dan en nuestra clínica y en el hospital”, compartió la joven de 23 años.

afcl

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