Se encuentra usted aquí

¿Te gustaría que tu hijo fume?

El 90% los niños que comenzaron a fumar en secundaria reportan que cuando eran estudiantes de primaria eran enviados por sus padres a comprar tabaco
ARCHIVO HISTÓRICO/ EL UNIVERSAL
31/05/2017
00:00
Catalina Díaz
-A +A

El 90% los niños que comenzaron a fumar en secundaria reportan que cuando eran estudiantes de primaria eran enviados por sus padres a comprar tabaco, afirma Arturo Sabines, director de la Oficina Nacional de Control de Tabaco de la Comisión Nacional contra las Adicciones.

Para el especialista es el modelamiento de conducta la principal razón por la que niños y jóvenes comienzan a fumar. Ya sea por presión social en el entorno de amigos o por el ejemplo de los familiares cercanos en su entorno.

La conducta se modela, ellos aprenden, explica a EL UNIVERSAL, Sabines Torres. La última encuesta sobre consumo de tabaco en menores de edad reveló un incremento entre los niños que cursan quinto y sexto de primaria, alcanzando 86 mil menores que ya fumaron al menos una vez en su vida.

¿Cómo reconocer si tus hijos fuman?

Arturo Sabines advierte que hay señales muy claras que pueden ser indicadores. “El cigarro, como dicen, 'apesta' la ropa. Es un aroma muy característico que todo fumador reconoce”, afirma.

Así que las primeras acciones del menor fumador serán tratar de ocultar el aroma consumiendo chicles o pastillas para el aliento, también usando perfume.

Es posible también que tenga cerrillos o encendedores entre sus cosas. Los padres fumadores deben vigilar si sus hijos toman cigarrillos de sus cajetillas. “Suelen tomar uno o dos, para que los papás no se den cuenta”, dice Sabines.

¿Cómo obtienen los menores los cigarrillos?

El principal problema es la venta de cigarros sueltos, afirma el experto. “La mayor parte de los adolescentes compra sus cigarros en tiendas, eso quiere decir que hay adultos vendiéndole a menores.”

De acuerdo con los datos de la última Encuesta Nacional de Adicciones, existe una mayor disponibilidad del tabaco.

De los adolescentes que informaron fumar diariamente el promedio de consumo fue de tres cigarrillos al día, los cuales compran “sueltos” ya que para su “economía de goteo” resulta más sencillo adquirir por pieza a desembolsar el costo de una cajetillla, la cuál tiene un impuesto de un 68%.

¿Cómo abordar el tema?

Los primero es ser muy paciente y preguntar: ¿qué te atrae del tabaco?, ¿qué sientes al fumar? Y escuchar con atención las razones que nuestros hijos nos den, sin descalificarlas. Se debe mantener una actitud de diálogo y no de confrontación.

Sabines recomienda a los adultos deben recordar esa etapa de su vida y comprender que las razones y la forma en que comprenden el problema de una adicción los adolescentes no son iguales. “Ellos ven como algo muy lejano el desarrollar cáncer o alguna enfermedad”, explica.

Explicarles las consecuencias de fumar es fundamental para que los menores dejen de hacerlo.

Para hablar con los niños sobre el tema hay que considerar que su principal motivador es la emulación, ellos repiten lo que ven en casa o en los programas de televisión, por lo que es necesario explicarles en términos de salud cómo puede dañarlos fumar.

Se les debe explicar que tendrán dificultad para respirar, su condición física se verá reducida, es decir, al correr se cansarán más y a la larga podrán desarrollar enfermedades que les provoquen la muerte como consecuencia del tabaquismo.

En México, el cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres y al menos 95% de los casos se diagnostican en etapas avanzadas.

Para los adolescentes, los principales motivadores para dejar de fumar van más de la mano del ostracismo social y temas de estética. A las jóvenes fumadoras prefieren dejar el tabaco cuando se les explica que su piel se avejentará más rápido o que sus dientes se irán manchando.

Entre los jóvenes, el posible rechazo de una pareja por el mal aroma que deja el cigarillo es una razón para dejar de fumar. Otra forma es poniendo ejemplos de figuras que ellos admiren. “Es decirles, mira tú quieres jugar futbol pero no vas a poder rendir como un profesional si sigues fumando”, señala Sabines.

Es muy importante no compararlos con sus hermanos, primos o amigos porque suele resultar contraproducente.

¿Qué hago si yo también soy fumador?

En la mayoría de los casos, los fumadores provienen de un entorno donde alguno de los familiares directos es fumador, así que confrontarlos termina en un “pero sí tú también fumas”.

La recomendación del experto sigue explicarles las consecuencias que se viven en carne propia como fumador.

“Decirles 'hijo, cuando fumo me tengo que salir de la casa', me canso al correr o subir escaleras, corro el riesgo de desarrollar cáncer'.”

Finalmente, la mejor forma de acercarse a su hijo es tomar el reto juntos y decidir dejar de fumar ambos y apoyarse en el proceso.

El último recurso es dejar en claro que como adulto se establecerán reglas en la casa, como prohibir que se fume en ella.

Otras estrategias

Establecer una casa libre de humo de tabaco es una tendencia en aumento que los mexicanos han apropiado a partir de una política pública. La recomendación es que cuando haya un menor, una embarazada, un adulto mayor o una persona enferma no se fume dentro de un domicilio.

“Nosotros cuando éramos niños y teníamos reuniones familiares, si había fumadores, éramos niños en medio de una nube de humo.” Sabines Torres también aclara que ni ventilando un domicilio donde se fuma diariamente se pueden eliminar los residuos conocidos como “humo de tercera mano” y que son especialmente nocivos para los niños.

La OMS estima que este año seis millones de personas morirán a causa de tabaquismo, de las cuales 600 mil corresponderán a aquellos que están expuestos al humo del cigarro. Es el principal factor de riesgo prevenible de mortalidad y complicaciones de enfermedades no transmisibles pulmonares, cardíacas y cerebro vasculares.

Feminización del consumo

Finalemente, Sabines Torres hace un llamado a las mujeres para evitar el consumo. Hace 20 años, por cada cuatro hombres una mujer era fumadora. Ahora por ahora la paridad es de uno a uno.

Además, al analizar el máximo grado académico promedio de los consumidores, para la población masculina es primaria, mientras que las mujeres es licenciatura.

diptico1.jpg

diptico2.jpg

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS