Marisquerías le ponen sazón a la Cuaresma

Es la temporada de mayor venta, dicen negociantes del ramo; jóvenes prefieren las carnitas por falta de fe, afirma locataria
Aunque los hermanos Ortiz tienen un local, aún manejan el puesto en el que iniciaron y aseguran que muchos clientes prefieren los platillos de éste (FOTOS: JUAN CARLOS REYES GARCÍA)
03/03/2017
01:47
Teresa Moreno
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En la cocina, como en el amor, se necesitan buena mano y personalidad, coincidieron cocineros de puestos y restaurantes de mariscos, quienes en esta temporada de Cuaresma esperaron un incremento en sus ventas de hasta 20%.

Cocineros de la zona Centro de la Ciudad de México destacaron que para mantener a los clientes contentos no basta con tener buena sazón, también hay que innovar en las recetas.

Hermilo y Mariano Ortiz Fernández son propietarios del restaurante Puerto Escondido, en la colonia Tabacalera, y han estado en el negocio de los mariscos desde hace casi 40 años, cuando en 1979 abrieron su primer establecimiento.

El negocio ha progresado desde que los hermanos veracruzanos iniciaron con un puestecito de la calle José de Emparán, en la misma colonia Tabacalera. Sin embargo, toda una vida después son ellos quienes siguen atendiendo a sus clientes, algunos de los cuales los acompañan desde hace más de 10 años.

“Cuando llegamos aquí a preparar todo lo hacemos con gusto para que el cliente también disfrute el sabor, porque si lo hacemos con coraje a lo mejor les van a saber mal los cocteles”, señaló Mariano Ortiz, de 59 años.

Don Hermilo, de 66 años, platica que su cocina es de estilo veracruzano, pero han ido mejorando su sazón con el paso de los años gracias a la incorporación de ingredientes adicionales que compartieron con EL UNIVERSAL en un recorrido por su puesto original.

“Aquí la especialidad es el coctel vuelve a la vida, que lleva de todo un poquito: pulpo, pescado, jaiba, camarón, ostión. Se le pone su cebollita, cilantro bien picado y luego viene la catsup. Para que quede mejor hay que ponerle tantito jugo de naranja”, dijo.

Don Hermilo inició su negocio en un puestecito vendiendo empanadas de camarón; lo creció a un localito y actualmente tiene un restaurante donde sí cabe su clientela.

Platica que aunque se mezclen los mismos ingredientes el secreto es “la mano” a la hora de cocinar.

Temporada de Cuaresma. Esta es la mejor temporada del año, coincidió Bernardo Apolinar Martínez, de 38 años, quien vende mariscos preparados desde hace cinco años en The Good Chef. Su puesto está en la esquina de Atenas y Abraham González, en la Juárez, y su especialidad son los camarones a la diabla.

El secreto es mezclar sabores dulces con salados, reveló. Así, por ejemplo, a la mezcla de chile guajillo y de árbol que guisa para su salsa picante con ajo y cebolla le agrega una tablilla de chocolate para que la salsa espese y tenga su toque “especial y saborcito”.

La China, como le dicen en su local del mercado Juárez a Rosalía Ramos Hernández, de 67 años de edad, opina que la Cuaresma es la peor venta del año, puesto que, asegura, la gente deja de comer mariscos y pescados durante toda la semana para esperarse al viernes de vigilia.

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