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Mexicanos son menos felices

Indicadores de Inegi señalan que 13% de los ciudadanos en la República estaban insatisfechos con su vida hace un año, ahora el porcentaje se sitúa en 14.42%
“Somos felices, aunque nos falta un mejor gobierno, que haya menos corrupción y que las autoridades ayuden. La felicidad depende de cada persona” AZUCENA E IVÁN, Esposos. FOTO: Archivo. EL UNIVERSAL
20/03/2017
03:40
RUBÉN MIGUELES Y PERLA MIRANDA
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El porcentaje de la población adulta urbana que se encuentran insatisfecha o poco satisfecha con su vida aumentó en los últimos dos años, al pasar de 13% en enero de 2016 a 14.42% en enero de 2017, de acuerdo con los resultados más recientes de los indicadores de Bienestar Autorreportado de la población urbana que elabora el Inegi.

Resultado de lo anterior, la calificación con que evalúa la población de 18 años o más su satisfacción con la vida bajó. En una escala de 0 a 10, donde 0 sería total insatisfacción y 10 total satisfacción, la nota promedio pasó de 8.2 en enero de 2015 a 8 en 2016 y 7.9 en el primer mes de 2017.

Al celebrarse el Día Internacional de la Felicidad el Inegi dice que la calificación de la satisfacción de los hombres con la vida fue mayor que el de las mujeres, con una evaluación de 8 y 7.9, respectivamente. La calificación en ambos casos bajó en los últimos dos años dos décimas.

El concepto de bienestar subjetivo se refiere al reporte en primera persona de distintos aspectos de la experiencia de vida de la población. Estos documentos, solicitados por el Inegi a población de 18 años y más que viven en zonas urbanas, comprenden en primera instancia su satisfacción con la vida en general y con aspectos específicos de la misma, denominados dominios de satisfacción. Destaca que en 11 de los 12 aspectos que comprende este indicador, el porcentaje de la población insatisfecha o poco satisfecha aumentó de enero de 2015 a enero de 2016. Los dominios donde se registra un mayor deterioro fueron los relacionados con seguridad ciudadana, país y la satisfacción con la ciudad en la que viven.

El porcentaje de la población insatisfecha o poco satisfecha con el país aumentó de 33.04% a 59.85%, más de la mitad de los encuestados, lo que significó un aumento de 26.81 puntos porcentuales en los últimos dos años. La calificación promedio pasó de una nota aprobatoria de 6.9 en enero de 2015 a un reprobatoria de 5.5 en 2017.

El rubro donde se concentra el mayor porcentaje de la población insatisfecha o poco satisfecha es el relacionado con la seguridad ciudadana, que hace dos años concentraba más de la mitad de la población urbana encuestada con 57.61% y aumentó a 71.49%, reflejo de la creciente precepción de inseguridad que vive el país, por lo que su evaluación es la más baja en todos los dominios que integran el bienestar subjetivo, con una calificación de 4.7%, inferior a 5.5% registrado en 2015.

El tercer aspecto donde el porcentaje de la población que se siente insatisfecha o poco satisfecha aumentó en los últimos dos años, es el relacionado con la ciudad en la que vive, mientras que en enero de 2015 uno de cada cuatro encuestados (25.48%) se sentía insatisfecho, ahora son poco más de uno de cada tres (36.21%) los que no se encuentran satisfechos. Por ello la calificación en este rubro pasó de 7.3% a 6.7%.

Otros temas que merecen especial atención son los relacionados con el nivel de vida y las perspectivas de futuro, aspectos donde el porcentaje de quienes se sienten insatisfechos o poco satisfechos aumentó. En el primer caso, cambió de 11.3% en enero de 2015 a 14.47% en enero de 2017. El que se refiere a las perspectivas de futuro aumentó de 9.34% a 12.42%.

Jorge Álvarez Martínez, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, considera que en México se niega la realidad. “La negación es una forma de evadir conflictos, además de que somos un pueblo en el que se acostumbra a hacer de los problemas un chiste, hacemos juegos de palabras para minimizar las cosas”. Menciona la obra La conquista de la felicidad, de Bertrand Russell, y explica que el autor marca que la felicidad no es una cosa que cae del cielo, sino algo que se va conquistando con base en valores y cultura, “creo que por eso la gente de México es feliz, porque construye una felicidad a su manera”.

Eduardo Calixto, jefe de neurobiología del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, señala que existen varios patrones que explican porqué México es feliz, por ejemplo, que entre más procesos tristes existen, más se desensibiliza la sociedad y en consecuencia los detonadores para sentir felicidad son menores. Un factor que detalla el porqué el país es feliz es el alto nivel de dopamina. “Estos niveles se elevan en los jóvenes”, dice.

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