Absuelven de trata a dueño de casa de citas

Un tribunal federal determina que las trabajadoras no eran explotadas por nadie
21/07/2017
02:18
Diana Lastiri
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Un tribunal federal ordenó absolver del delito de trata de personas al dueño de una casa de citas, debido a que consideró que las trabajadoras que ahí se encontraban no eran explotadas por nadie.

El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Penal en la Ciudad de México concedió el amparo al dueño de la casa de citas, quien fue sentenciado a 15 años de prisión, el pago de 142 mil 850 pesos de multa y la reparación del daño material ocasionado a cuatro trabajadoras sexuales.

Los magistrados indicaron que se le debe absolver del delito de trata porque, de acuerdo con el expediente judicial, las mujeres actuaron con plena capacidad y voluntad, debido a que todas trabajaban en la prostitución desde antes de ingresar a la casa de citas, donde fueron halladas por la policía.

“No hubo inducción a la ‘prostitución’ pues las cuatro llegaron a pedir trabajo como en cualquier otro oficio.

“La actividad se desarrolló bajo condiciones de dignidad y libertad; donde fueron localizadas no hubo pruebas de que tuvieran alguna afectación de discriminación o violencia, aunado a que ellas podían entrar y salir cuando quisieran, tan es así que podían escoger su horario”, indicaron los magistrados en los argumentos por los que consideraron que no se estaba ante un delito de trata.

Señalaron que la subordinación que existió por parte de las cuatro mujeres era limitada, continua y existía un pago previamente definido; es decir, existieron términos laborales establecidos desde un inicio entre ellas y el dueño de la casa.

Esos términos fueron aceptados por las mujeres, entre los que se encontraba que por el servicio básico, que incluía relación sexual vaginal en tres posiciones durante 20 minutos sin tocamientos, se cobrarían 300 pesos, de los cuales 50% correspondía a la casa de citas y el resto para cada trabajadora. Los tocamientos implicaban un servicio extra y el pago correspondía 100% a cada mujer.

Con esos elementos los magistrados reconocieron que, si bien el consentimiento de la víctima no es excluyente de responsabilidad en el delito de trata de personas, indicaron que para acreditar esta conducta debió existir una situación de vulnerabilidad por parte de la víctima que pudiera derivar en la realización de la actividad, servicio o labor exigida por el tratante.

Además, el fallo resaltó que en ninguno de los cuatro casos se acreditó que las mujeres tuvieran problemas económicos graves o que vivieran en situación de precariedad.

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