Raúl Julio Escobar Poblete. Tras los pasos del "Comandante"

El historial de Raúl Julio Escobar Poblete quedó marcado por la violencia y la audacia que imprimió en acciones armadas durante los primeros meses de la transición democrática en Chile
(EL MERCURIO)
26/06/2017
02:22
José Meléndez / corresponsal
San José.
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El historial del chileno Raúl Julio Escobar Poblete, alias Comandante Emilio, quedó marcado por la violencia y la audacia que imprimió en acciones armadas ejecutadas en 1990 durante los primeros meses de la transición democrática en Chile, posterior al régimen dictatorial del general Augusto Pinochet Ugarte que gobernó a sangre y fuego, con una intensa represión política por 17 años desde el derrocamiento de Salvador Allende en 1973.

El expediente del Comandante Emilio remite a una rebeldía desplegada en una época de postdictadura.

Con 24 años y tras pasar de enero a julio de 1987 en prisión por participar en un fallido asalto a un apartamento en Santiago de Chile, Escobar adoptó a finales de ese mismo año una de las más importantes decisiones de su vida: unirse al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), la guerrilla comunista que combatió a Pinochet, fallecido en 2006.

En los siete meses que permaneció encarcelado, Escobar conoció al chileno Mauricio Arenas Bejas, con seudónimo de guerra era Lobo o Joaquín, participante en el atentado que el FPMR lanzó contra la comitiva de Pinochet en septiembre de 1986. El dictador sólo sufrió una lesión en una mano, pero cinco de sus escoltas perecieron y 11 resultaron heridos.

En libertad, y a sugerencia de Arenas, Escobar estableció contactos con su compatriota Mauricio Hernández Norambuena, alias Ramiro, Pepe o El Abuelo, figura clave en el engranaje insurgente del FPMR, y se integró a esa guerrilla que emergió en diciembre de 1983 con un operativo de sabotaje que dejó sin electricidad a la zona central de Chile.

Con adiestramiento en Cuba y apoyo de los regímenes comunistas de Bulgaria y de las entonces Alemania Oriental y Unión Soviética, el Frente fue el brazo armado del Partido Comunista de Chile (PCCh), del que se separó en 1987. El movimiento se bautizó desde sus orígenes con el nombre de Manuel Rodríguez (1785-1818), militar, guerrillero, político, héroe luchador por la independencia chilena y uno de los líderes de la resistencia en contra del dominio español en ese país.

Rápido ascenso. En las filas subversivas, Escobar, nacido el 17 de octubre de 1963 en Santiago, asumió primero el sobrenombre de Emilio, al que luego le añadió Comandante. Los datos sobre su accionar en las postrimerías de la dictadura son escasos, pero en 1990 su nombre comenzó a conocerse en los estratos militares y de la inteligencia y la seguridad en Chile por un asesinato.

Escobar y otro frentista —el chileno Ricardo Palma Salamanca, alias El Negro— se disfrazaron de estudiantes y lograron aproximarse a un taxi en el que el chileno Luis Fontaine, jerarca de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros (Dicomcar), y una mujer iban a bordo. Fontaine recibió 18 balazos en mandíbula y cráneo.

En octubre de 1990, ambos atacantes también acribillaron al chileno Víctor Fuentes, escolta de Pinochet y agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI), el servicio de inteligencia del dictador que funcionó como organismo de represión en contra de opositores políticos en la dictadura.

Los datos ubicaron a Escobar en febrero de 1991 en un atentado con un cohete sobre una residencia en Santiago que albergó a oficiales de seguridad de la embajada estadounidense, con saldo de un infante de marina herido.

En otro operativo conjunto, El Negro y Comandante Emilio volvieron a atacar en abril de 1991 en el campus de la Universidad Católica asesinando al senador Jaime Guzmán Errázuriz, líder del partido Unión Demócrata Independiente (UDI) y aliado a Pinochet como cercano colaborador político y jurídico en la dictadura.

La pareja frentista reapareció en septiembre de 1991, con el secuestro del empresario chileno Cristian Edwards del Río, de la familia propietaria del periódico El Mercurio, uno de los diarios más influyentes de Chile y acusado por el FPMR de haber tenido fuertes nexos con Pinochet.

Los Edwards debieron pagar un rescate de al menos un millón de dólares y su pariente fue liberado en febrero de 1992, tras un secuestro organizado por Ramiro o Pepe y con participación de unas dos decenas de guerrilleros que tuvo objetivos económicos: ante la crisis en las finanzas del Frente, y para evitar los robos o asaltos menores que pudieran exponer a sus integrantes, la cúpula guerrillera optó por un acto de mayor importancia.

Tras esos hechos, Ramiro y El Negro cayeron presos y Comandante Emilio comenzó a fraguar, con otros elementos del FPMR, una espectacular acción en la que fungió como jefe: Operación Vuelo de Justicia.

En la tarde del 30 de diciembre de 1996, un helicóptero con Escobar entre sus pasajeros y con una canasta blindada se posó en el patio de una cárcel chilena de alta seguridad y desde la nave comenzó un fuerte ataque a balazos de metralleta que obligó a los custodios del penal a replegarse. El Negro, Ramiro (condenado a cadena perpetua) y otros dos insurgentes presos —Pablo Muñoz Hoffman y Patricio Ortiz Montenegro— lograron huir asidos a la canasta o en su interior.

Su esposa, la pista definitiva. El rastro de Escobar fue detectado a principios del siglo XXI en Brasil. Tras la captura de Comandante Emilio el pasado 30 de mayo por cargos de secuestro en México, donde vivió por al menos 10 años con el nombre de Ramón Alberto Guevara Valencia, el periódico El Mercurio reportó que en 2003 hubo sospechas de que el guerrillero estaba en Cuba con su compañera sentimental, la chilena Marcela Eugenia Mardones Rojas, integrante del Frente.

La relación de Escobar y Mardones surgió en la juventud y se alimentó con sus ideas políticas en una fase de profunda convulsión en Chile. Se casaron y tuvieron dos hijos, Carlos y Nancy, pero se separaron, estando en México, al inicio de la década de 2010; Escobar se unió luego a la española Isabel Mazarro, quien se habría trasladado a Europa después del arresto de Escobar.

Acusada desde 1993 de asociación ilícita y delito terrorista, por su presunta colaboración en el asesinato de Guzmán como proveedora de información acerca de sus movimientos y horarios, la ex esposa, alias Ximena o Jimena, fue detenida el pasado viernes 9 de junio en Puerto Varas, en la zona centro-sureña llamada Región de los Lagos, en Chile, y encarcelada en Puerto Montt, capital de esa zona. Allí, la ex estudiante de Educación Básica confirmó que al escapar de Chile, vivió en Argentina, Brasil y Cuba antes de instalarse con su entonces esposo en México.

El gobierno chileno aguarda que, luego de que sea juzgado en México, Escobar sea extraditado a Chile, a enfrentar las causas por las acciones armadas con las que ganó fama de violencia y audacia.

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