#GobiernoEspía, ¿quiénes son los malos?

La noticia del espionaje a periodistas fue primer lugar de las tendencias nacionales con más de 70 mil menciones, de ellas 50% son negativas y 40% neutras e informativas
En la foto: La nota del diario neoyorquino se publicó en las versiones impresa y electrónica. (TOMADA DE NYTIMES.COM)
20/06/2017
02:00
Alonso Cedeño
-A +A

Estrategia en LíneaEn un mundo en donde la mayoría de los servicios públicos han sido entregados a la iniciativa privada, los gobiernos se sostienen por la ilusión de que son los únicos garantes de la seguridad. Es decir, que seguimos manteniendo una enorme burocracia, y votamos para que siga en el poder, con la esperanza de que podamos vivir tranquilos y en paz.

Pero esta promesa se resquebraja día a día. Cada vez resulta más imposible sostenerla, ante la irrupción de la violencia y la inseguridad, como modos en los que la sociedad se está teniendo que relacionar, para sortear su sobrevivencia.

El asunto no para aquí. El peor de los casos, el que genera más indignación, es el hecho de que el Estado voltee sus cañones y los dirija contra sus propios ciudadanos, contra quienes juró proteger, o que la nación se lo reclamara.

Y nos tuvimos que enterar por un medio extranjero de lo que está pasando en México. De esa violencia callada, que se gesta en la oscuridad, pero que igual se prepara para golpear a los últimos defensores de las libertades humanas.

The New York Times @nytimes, en su edición impresa para los Estados Unidos del 19 de junio, informó que periodistas y activistas mexicanos, como Carmen @AristeguiOnline, Mario Patrón del @CentroProdh, @JEPardinas del @IMCOMX, @CarlosLoret de Mola, y Salvador Camarena @SalCamarena de @MXvsCORRUPCION, han sido espiados con un software adquirido por el gobierno de nuestro país, llamado Pegasus.

“Este software malicioso, desarrollado por la firma israelí NSO Group1, es comercializado exclusivamente a distintos gobiernos. Se ha documentado su adquisición por al menos tres dependencias en México: la Secretaría de la Defensa Nacional @SEDENAmx, la Procuraduría General de la República @PGR_mx y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)”, indicó el reporte de Artículo 19 y R3D, titulado “Gobierno espía”.

En medios sociales, #GobiernoEspía ha permanecido en primer lugar de las tendencias nacionales con más de 70 mil menciones. De las cuales 50% son negativas, expresando indignación y enojo; por otra parte un 40% son neutras e informativas; en tanto el 10% restante se enfocan en justificar la adquisición de este software bajo el argumento de la necesidad de “buscar información”.

De acuerdo con The @nytimes, el gobierno mexicano, aceptó que realiza “actividades de inteligencia”, sin embargo rechazó “categóricamente que alguna de sus dependencias realice acciones de vigilancia o intervención de comunicaciones de defensores de derechos humanos, periodistas, activistas anticorrupción o de cualquier otra persona sin previa autorización judicial”.

@r3dmx, tuiteó: “El informe #GobiernoEspía expone nuevos casos de espionaje vs periodistas y activistas en MX con el malware Pegasus https://r3d.mx/2017/06/19/gobierno-espia/ ”. @CarlosLoret: “La nota principal del @nytimes hoy habla de espionaje contra activistas y periodistas en Mx. Mi caso entre ellos”.

Ya durante el año 2015, se informó que el gobierno mexicano ha usado herramientas cibernéticas para espiar a los ciudadanos, la cual es manejada por una compañía llamada Hacking Team, que tiene entre sus clientes, además del Gobierno Federal, a varios Gobiernos estatales. Pero la empresa del superespionaje fue espiada y hackeada, —se vale la ironía—, así que la información ilegal, política, financiera e incluso personal de sus espiados fue puesta al alcance de todos. En dicha información se señala a @EPN como la puerta de entrada de Hacking Team a México.

La respuesta a manera de una carta impresa en una hoja blanca, sin membrete y sin mayor señal de tratarse de una contestación oficial que la alusión del cargo del firmante, hasta podría ser interpretada como pusilánime, eso o un desprecio total y absoluto a la opinión pública y a la indignación generalizada que se puede sentir en los medios sociales. Además la carta no niega absolutamente nada, tan solo reitera que no existe ninguna prueba contundente del hecho.

Ahora sí, ¿alguien podría aclarar, quiénes son los malos?

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS