Buque escuela se blinda contra piratas

El velero de la Secretaría de Marina realizará un crucero de 289 días por el mundo, en el que visitará 15 puertos de 12 países, donde se incluyen los mares de África y Asia
Los cadetes de la Secretaría de Marina que viajan en el buque escuela Cuauhtémoc aprenderán a navegar como lo hacían los marineros del siglo XVIII, con la orientación de los astros, aprovechando el viento para impulsar la embarcación (JUAN CARLOS REYES)
02/03/2017
04:40
Javier Garduño
Acapulco
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Este año, los cadetes del velero-buque escuela Cuauhtémoc aprenderán a navegar como lo hacían los marineros del siglo XVIII. El reto es hacerlo con la orientación de los astros, aprovechar el viento para impulsar la embarcación, superar cualquier tormenta y… ¡cuidarse de los piratas!

El velero de la Secretaría de Marina (Semar) realiza un crucero de 289 días alrededor del mundo, de este a oeste, en el que visitará 15 puertos de 12 países, pero para llegar a su destino deberá recorrer los mares de África y Asia, donde hay antecedentes de actividad criminal.

|Con motivo del 35 aniversario de la embarcación y el centenario de la Constitución, se decidió el cuarto viaje de circunnavegación en su historia y recorrerá cuatro continentes.

El 90% del comercio mundial se mueve por mar y los piratas del siglo XXI saquean embarcaciones, principalmente las que transportan productos, pero a veces también secuestran a la tripulación y el navío para exigir rescates millonarios, alerta la Organización Marítima Internacional (OMI).

En el Crucero de Instrucción 2017 participan 234 personas, 17 son mujeres, y del total, 43 son cadetes, también hay dos oficiales del Ejército y uno de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), uno de Marina Mercante, y cinco militares navales de Argentina, Brasil, Perú, Guatemala e Italia, con rango de subteniente o similar.

Los ocho capitanes pueden llevar su arma de cargo, pero, “por seguridad”, a diferencia de años anteriores, un pelotón de Infantería de Marina entrenado para operaciones en mar, tierra y aire, fue asignado para viajar en el buque escuela.

“Venimos para dar seguridad a la embarcación y su tripulación”, señaló el teniente de corbeta al mando del grupo que viste uniforme de campaña, color verde, de quien se omite su nombre por seguridad. Él tiene experiencia en operaciones de la Armada en el Pacífico, donde hay crimen organizado.

En junio, El Embajador y Caballero de los Mares navegará por el cuerno de África, entre el mar Rojo y el golfo de Adén, frente a Somalia, una de las regiones más riesgosas porque organizaciones somalíes han asaltado o secuestrado embarcaciones, derivado de los conflictos internos en aquel país.

En julio y agosto seguirá la ruta por el sudeste asiático, donde se ocultan otros Barbanegra modernos, en el estrecho de Malacca, entre Malasia e Indonesia, y por las aguas al norte de Filipinas: “Vamos a pasar por lugares de África y Asia donde hay algunos piratas, por eso traemos a los de Infantería, para que vean que estamos armados. Aunque no lo parece, este es un buque de la Marina-Armada y estamos coordinados con las autoridades de los países que nos invitaron”, explicó uno de los capitanes.

La OMI reúne, desde 1982, informes sobre piratería contra buques, que clasifica en tentativas o actos consumados (en aguas internacionales), y robos a mano armada (en aguas territoriales): “En los últimos años se ha concedido una especial atención a los actos de piratería y los robos a mano armada en el mar en el golfo de Adén y en el océano Índico occidental.

“Si bien se han realizado avances recientemente en esas regiones para erradicar la piratería, los robos a mano armada y otras actividades marítimas ilícitas, se insta a los buques a mantener vigilancia cuando naveguen a través de dichas zonas, puesto que la amenaza de la piratería no ha sido eliminada, y que se tenga en cuenta en particular la situación en tierra cada vez más frágil de Somalia”, advierte la OMI.

Velero famoso

El velero es reconocido en todo el mundo por su participación en los más importantes eventos y festividades marítimas. En 34 años de servicio ha visitado 209 puertos de 59 países donde ha ganado numerosos premios y reconocimientos de regata, así como por su elegante presentación y fraternidad. Por ejemplo, este año fue invitado a realizar una escala en California, Estados Unidos, con motivo del Año de México en Los Ángeles 2017.

El buque Cuauhtémoc, construido en el astillero Celaya, de Bilbao, España, acumula 5 mil 522 días en altamar y 705 mil 12 millas náuticas navegadas, equivalente a darle 33 vueltas a la Tierra. La instrucción es para los cadetes de cuarto año de la carrera de Cuerpo General de la Heroica Escuela Naval Militar.

La embarcación tiene tres palos con 23 velas que suman 2 mil 368 metros cuadrados, mide 90.5 metros de largo, 48.5 metros de altura, tiene una máquina a diesel de mil 125 caballos de fuerza, motogeneradores, capacidad de combustible de 220 toneladas, capacidad de agua de 110 toneladas en siete tanques y autonomía de víveres por 45 días.

Para el funcionamiento, operación y seguridad del navío, hay turnos las 24 horas del día de 50 personas cada cuatro horas, para trabajar en las máquinas, cubierta, interiores y puente, pero los domingos son como día libre, visten de civil y realizan un picnic en cubierta.

Este es uno de los cruceros más largos del buque y su misión es exaltar el espíritu marinero, llevar un mensaje de paz y buena voluntad, establecer puentes de cooperación y respeto con las armadas de países amigos, y representar al país con amabilidad, respeto, caballerosidad y la alegría que caracteriza a los mexicanos con música, gastronomía y tradiciones mexicanas.

“Cuando llegamos a un puerto nos reciben las autoridades civiles y navales, se hace una recepción solemne y se abre la embarcación al público para que la conozcan, se vuelve como un museo. En la cubierta se colocan mesas donde la gente disfruta los platillos y la alegría nacional mientras escucha música mexicana, es una fiesta, por ello nos mandan invitaciones de varios países para asistir a sus festivales”, relató Antonio Lagunes Arteaga, comandante del buque.

En cada visita la tripulación es anfitriona y como es tradición, se realiza el intercambio de escudos y recuerdos que se exhiben en la sala de armas del velero. Los visitantes pueden adquirir a bordo cachuchas, playeras, tazas y calendarios conmemorativos del crucero.

Una de las mayores prioridades para la Semar es la logística y planeación, que a veces empiezan con 12 meses de anticipación. En 2016, durante el crucero Ibero-Atlántico visitó 18 puertos de 14 países, en 205 días, pero este año realizará uno de los viajes más largos, de nueve meses y medio.

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