México cae 28 lugares en el índice de corrupción

El Sistema Nacional Anticorrupción no logra reducir los efectos de los escándalos en el país
Medidas deficientes. Estudio revela que los casos de corrupción conocidos por la comunidad internacional no deben quedar impunes. (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
25/01/2017
02:03
Alberto Morales
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México cayó 28 posiciones de acuerdo con en el Índice de Percepción de la Corrupción 2016, de Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional.

Además el organismo internacional advirtió que las reformas anticorrupción y la primera etapa de implementación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) no han sido suficientes para reducir la percepción y los efectos de los escándalos de corrupción en México.

De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2016, que presentó el organismo internacional, México cayó 28 posiciones y obtuvo una calificación de 30 puntos, lo que lo ubica en la posición 123 de 176 países.

La calificación actual es cinco puntos menor que la de la medición anterior del año 2015. En el Índice de Percepción de la Corrupción 2016, México se mantiene por debajo de sus principales socios y competidores económicos.

Es decir, 40 posiciones separan a México de China, India y Brasil, sus principales competidores económicos.

Transparencia Internacional señaló que las reformas anticorrupción y la implementación del SNA fueron insuficientes para reducir el efecto de los continuos escándalos de corrupción.

El organismo dijo que no basta con asegurar la transformación institucional, sino que éstos deben acompañarse de acciones sistemáticas para desmantelar las redes de corrupción que afectan a las instituciones públicas del país.

“Los casos conocidos por la comunidad nacional e internacional no deben quedar impunes”, advirtió.

Ante ese escenario, Transparencia Internacional emitió una serie de recomendaciones para el Estado mexicano.

“La corrupción e impunidad deben ser excepción y no regla. Las redes de corrupción formadas por empresas y funcionarios públicos deben ser investigadas, perseguidas y desmanteladas”, indicó.

Señaló que es necesario crear una Fiscalía General de la República —cuyo proceso se encuentra atorado en el Congreso de la Unión— capaz, autónoma e independiente para asegurar que la política anticorrupción del país no dependa ni de la política interna ni de la política externa.

Recomendó que su diseño permita emprender acciones sistemáticas y permanentes para desmantelar las redes de corrupción en el país.

“México debe comenzar la transición de la Procuraduría General de la República (PGR) hacia una Fiscalía General, asegurando una discusión técnica y abierta, así como apertura en el proceso de designación de su titular”.

Transparencia Internacional urgió al Congreso de la Unión, y en especial a los congresos locales, cumplir con su función de ser un contrapeso a los poderes ejecutivos y cumplir cabalmente con su función de vigilancia de las decisiones y el ejercicio de los recursos a nivel local.

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