Maestros... entre el ocio, el comercio y la insalubridad

En el campamento del Monumento a la Revolución la protesta docente tiene otra faz
Profesores disidentes se cubren del sol en sus casas de campaña. Duermen leen, van a baños públicos, visitan a sus familiares en la ciudad, entre otras actividades. Foto: Adrián Hernández/ EL UNIVERSAL
13/06/2015
03:01
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Es un día de arriba de 25 grados centígrados. Acostumbrados a mayores temperaturas se lo toman con calma. Saben que lo que les queda es esperar. Una llamada activaría la protesta del día, pero no llega.

Los maestros de Oaxaca, los que ocupan más de 80% del plantón, se tratan de cubrir en la sombra de su casa de campaña, una de esas tres mil 700 que los monitores del GDF calculan están en el Monumento a la Revolución.

Esperan instrucciones para movilizarse. Siguen sin llegar las indicaciones y lo que queda es dormir, bordar, jugar baraja, leer o platicar, chacotean.

Unos más van a baños públicos para bañarse, otros aprovechan para visitar a sus familiares en el Distrito Federal, van a la Basílica, al centro para aprovechar los bajos precios y comprar.

La comida se prepara después de mediodía, anafres o parrillas de gas están instaladas para que las mujeres hagan la comida.

Horas antes han llegado a los pasillos del campamento vendedores ambulantes. Hay gorras con el Che Guevara bordado, refrescos preparados, ropa, tlayudas, películas, discos, pilas para carga de celular, libros o folletos de la revolución proletaria y la lucha sindical. Volver a Marx, se titula uno de ellos.

Pero también los oaxaqueños traen su vendimia. La comida es de a 20 pesos en el comedor de la sección 22, unas carpas todas las artesanías de ese estado en oferta. Blusas bordadas, llaveros, camisas.

Como si fuera una ciudad tiene su cinturón de insalubridad. Los árboles y palmas, así como puestos fijos metálicos han sido el sitio para sus necesidades fisiológicas, porque ahora no ha habido como en 2013 sanitarios portátiles.

Mientras sigue la espera de la acción del viernes, los líderes en la Dirección Política Nacional se reúnen en las instalaciones de la sección 9 del Distrito Federal. Se suponía que de esa reunión saldría la instrucción del tipo de actividad a realizar: marcha, mitin, bloqueo de vialidades o establecimientos comerciales.

La orden no se dio. La lluvia llegó por la tarde y todos se resguardaron en sus casas de campaña, o si podían en algún edificio más protector.

Unos mil policías participaban en un operativo en las inmediaciones del Monumento a la Revolución para simplemente vigilar las intenciones de los docentes y que no extendieran más su plantón hacia establecimientos mercantiles que piden el retiro de los docentes.

El tradicional pase de lista ocurrió en diversas horas del día. Su presencia en el campamento, en la movilización, a cada profesor le gana puntos.

Todavía, aun con la reforma educativa esos puntos valen, de manera especial para los maestros oaxaqueños. Al término del año realizan una evaluación para conocer el porcentaje que cubrieron de actividades. Llegar a 100% les augura un reconocimiento para cambiarse de escuela o tener un préstamo con mayor facilidad.

El anuncio de que regresarán a dar clases el próximo miércoles no achicó el campamento que luce con decenas de casas de campaña nuevas. Refuerzan el campamento para la marcha del domingo. “Una salida honrosa”, dijeron las bases. Algunos profesores que han hecho de la transportación de sus compañeros un negocio ofrecen los lugares. Ahí está “Sebastour” que garantiza comodidad experiencia y seguridad. Los precios del viaje sencillo alcanzan entre 200 y 230 pesos, uno redondo puede llegar a los 450 pesos.

El que ganó fue un ambulante que lleva casi a diario tapetes de plástico de 60 centímetros por un metro para venderlos. Bien vale invertir 20 pesos en ellos para esos momentos de espera o de descanso en el campamento.

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