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Tras la detención del ex gobernador de Quintana Roo Roberto Borge Angulo, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, ayer la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI aprobó por unanimidad expulsar al ex mandatario de sus filas, por dañar la imagen del tricolor y violar sus normas estatutarias, motivo por el que se le declaró persona non grata.

La comisión priísta sesionó ayer, luego de que Borge Angulo fuera capturado por la Interpol y elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) el domingo 4 de junio, cuando el ex gobernador pretendía viajar de Panamá a la ciudad de París, Francia.

Después de sesionar en privado en la sede nacional del PRI, el presidente de la comisión, Fernando Elías Calles, informó en conferencia de prensa que Roberto Borge queda expulsado de las filas priístas por haber provocado un desprestigio y daño severo a la imagen de su partido.

“Se acreditan las conductas que se le imputan respecto de la falta de probidad en su comportamiento como gobernador del estado de Quintana Roo y que provocaron desprestigio y daño severo a la imagen del Partido Revolucionario Institucional, pues entrañan una evidente desviación a los principios del partido, así como a sus normas estatutarias.

“En consecuencia, se expulsa como militante del Partido Revolucionario Institucional al ciudadano Roberto Borge Angulo, con los efectos de dejar de formar parte de este instituto y, por tanto, sin los derechos partidarios enunciados en los artículos 57 y 58 de los estatutos de este instituto político”, expresó Elías Calles.

De acuerdo con la resolución del órgano interno tricolor, el ex mandatario de Quintana Roo tampoco podrá reafiliarse —en un futuro— al Revolucionario Institucional.

También se le suspendieron los derechos partidarios al diputado local por Guerrero Saúl Beltrán Orozco por probables infracciones a la normativa interna del PRI, pues está supuestamente asociado a una organización criminal denominada Los Tequileros, a la que se le atribuyen secuestros, ejecuciones y levantones.

El integrante de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria, Arturo Zamora, destacó que el comportamiento de Roberto Borge —quien tenía sus derechos suspendidos desde el 16 de diciembre de 2016— violó los lineamientos del código de ética del PRI, faltó a las disposiciones de justicia partidaria y con ello puso en tela de juicio la imagen de la militancia.

“Roberto Borge es un personaje non grato, no es bienvenido entre la familia priísta. El PRI no protege ni protegerá a nadie que en el ejercicio público defraude la confianza ciudadana. No podemos guardar silencio frente a la corrupción y nuestro partido no es ni será cómplice de nadie”, sentenció.

El legislador recordó que hace un año el PRI emprendió una lucha contra la impunidad y la corrupción, a favor de la rendición de cuentas, por lo que dijo que ese combate empieza “por limpiar la casa. La expulsión de Borge y la suspensión de Beltrán son ejemplos claros de ella”.

Zamora también destacó que al actual gobierno federal “no le ha temblado la mano” para tomar medidas contundentes y asegurar que “quien la hace la paga”.

Culpó a la administración del panista Felipe Calderón Hinojosa de fungir como promotor de la impunidad, al encubrir a ex gobernadores.

Aunque se negó a detallar la situación de otros asuntos como el del también priísta César Duarte, ex gobernador de Chihuahua, Zamora afirmó que los casos siguen su curso.

Borge Angulo se suma a otros ex mandatarios expulsados del Revolucionario Institucional por haber cometido irregularidades. Los caso más sonados son los de Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz, acusado de desvío de recursos a través de empresas fantasmas; Tomás Yarrington, ex mandatario de Tamaulipas, quien es acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como el ex mandatario de Michoacán, Jesus Reyna, preso por vínculos con el grupo criminal de Los Caballeros Templarios.

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