Una noche difícil para la familia Gómez

La porra de “Delfis, Delfis, ra ra ra” retumbó afuera de su casa cuando se disponía irse a votar en su casilla de Texcoco
Delfina se trasladó anoche al municipio de Texcoco, donde se declaró vencedora de la contienda electoral (DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ. EL UNIVERSAL)
05/06/2017
03:08
Íñigo Arredondo
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Manos apretadas. Rostros duros. Pareciera que la victoria que está a punto de anunciar Horacio Duarte, líder de Morena en el Estado de México, depende de la fuerza con la que agarre el micrófono.

A su lado izquierdo está Yeidckol Polevnsky, secretaría general de Morena, quien no suelta por ningún momento su celular, como esperando alguna buena noticia. Del otro extremo, el senador Miguel Barbosa, morenista de escasos meses, sujeta su mano izquierda con su mano derecha mediando fuerzas entre ellas.

A un costado del templete, en el piso, quedan las cinco sillas que la organización del evento bajó al ver entrar sólo a ellos tres, sin Andrés Manuel López Obrador, sin Martí Batres y, claro, sin la candidata morenista, Delfina Gómez.

A las 6:40 de la tarde del domingo 4 hay dos gobernadores electos. Por cuestión de minutos de diferencia, el PRI y Morena salieron a declarar que sus candidatos son los ganadores, ambos dicen que, por una ventaja considerable, que ellos estiman entre cinco y siete puntos, son los victoriosos.

A las 8:40 de la mañana en Texcoco se respiraba un ambiente diferente. Miguel Barbosa sonreía mientras escuchaba a los vecinos y familiares de Delfina Gómez gritar “Delfis, Delfis, ra ra ra” cuando ella de tajo abrió la puerta del número 48 en la calle José María Arteaga y Leandro Valle en el municipio de Texcoco. Con un paso lento recorrían los escasos 30 metros que separan la casa de la maestra de la casilla donde le tocó votar.

La escuela secundaria 130 Nezahualcóyotl recibía a una vieja conocida para emitir su voto. Delfina entrega su credencial, le toman una foto. Le dan su boleta, otra foto. Camina a la casilla electoral, foto. Desde arriba, captan a la maestra sin posar. Los camarógrafos logran captar el momento en que, con su mano derecha, toma un lápiz para marcar su voto. La candidata de Morena sale con la boleta doblada en cuatro y, de nuevo, le toman una foto. Mete a la urna la boleta, foto.

“Arroz canela y alpiste. Arroz, canela y alpiste. ¿Satanás por qué estás triste? Porque con Delfi no pudiste”, gritan entre risas los familiares y vecinos de la candidata.

Delfina empezó su día antes de las 5:00 de la mañana. Una de sus primeras acciones fue hablar con su hermana. Tomó café y un pan dulce. Unas horas más tarde su hermana Guadalupe entraría a la casa de su hermana, después de saludar a los escoltas que la acompañan, con un costal de comida para gatos casi vacío. Delfina es conocida por tener entre seis y ocho gatos en su casa y darle alimento a los felinos que viven en la colonia. Si alguien se quedara viendo la ventana de su casa, no pasaría más de tres minutos para ver pasar uno de ellos detrás de la cortina blanca.

Todo el que llega a la casa de Delfina antes de que inicie la elección para la familia Gómez saluda a los escoltas que descienden de dos camionetas suburban. Sentados en una banca blanca frente a la casa de Delfina ven pasar a autos, camiones, personas, perros... “¿Ya viste ese bora gris? Lleva tres vueltas en 15 minutos”, piden al resto del grueso de seguridad que verifiquen de quién es ese auto. Después de recibir llamadas en la madrugada, así como mensajes, con la consigna de no votar por su jefa, cuentan que no durmieron mucho. “Están desesperados”, sentencia uno.

El día de las elecciones los familiares de Delfina tampoco durmieron mucho. Una prima llega a la casa de la candidata y dice con sufrimiento, que no pudo dormir por los nervios. Alejandro, cuñado de la candidata, explica que Delfina lleva tiempo sin dormir mucho. Que se ve en todos los carteles de la campaña con los ojos abiertos, despierta, pero que conforme ha pasado la campaña cada vez abre menos los ojos, “está muy cansada”.

“¿Hoy gana Morena?”, le preguntan afuera de su casa ya con la tinta en el pulgar derecho, “hay posibilidades” responde con duda. Guarda la sonrisa y camina a la camioneta que tiene en la cajuela una serie de vestidos, trajes, que Delfina escogerá para ponerse de acuerdo con el resultado.

“Eso es un descontón al estilo priísta. No vamos a aceptar un fraude electoral”, señala el líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador al conocer los resultados del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) que dio como ganador al candidato Alfredo del Mazo. Delfina vestida de blanco y negro, mezcla del gris de su día, explica en conferencia que las cifras dadas por instituto no son certeras y que para Morena, ellos ganaron.

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