Urgen sindicatos a aumentar salarios

Coinciden con la propuesta hecha por MAM; buscan evitar inflación con sueldos bajos, acusan
Tras una marcha de hora y media, la movilización de la UNT y la Central Única de Traba jado res culminó con una manifestación en la plancha de la Plaza de la Constitución. (IVÁN STEPHENS. EL UNIVERSAL)
02/05/2017
01:47
TERESA MORENO, ASTRID RIVERA Y JOSÉ ANTONIO RIVERA
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La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y la Central Única de Trabajadores coincidieron con el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, en la necesidad de mejorar las condiciones salariales de los trabajadores mexicanos.

En el mítin del 1 de mayo por el Día del Trabajo, Agustín Rodríguez Fuentes, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la UNAM y presidente colegiado de la UNT, señaló que la política salarial actual busca contener los ingresos de los empleados para evitar un incremento en la inflación, lo cual no ha ocurrido.

“La actual política salarial continúa utilizando la contención de los ingresos de los trabajadores como el principal mecanismo para el control de una inflación que de todas maneras ha repuntado. La carestía por las alzas de las gasolinas ha empobrecido a los obreros, dijo en el mítin.

Para Martín Esparza, dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de la Central Única de Trabajadores, “la propuesta del incremento salarial de emergencia es una demanda de los empleados y coincide con lo que el jefe de gobierno de la CDMX plantea”, dijo en entrevista.

Después de la marcha, integrantes del Comité Ejecutivo del STUNAM señalaron que el salario de los trabajadores está pauperizado y que ha perdido más de 100% de su poder adquisitivo desde 1992 a la fecha, principalmente por los incrementos a la gasolina y al costo de la canasta básica. El alza al salario mínimo que propuso Mancera es correcta, señalaron, pero es sólo un paliativo.

“Pues sí, 92 pesos, pero vamos más allá: se requiere un cambio de rumbo. Eso lo hemos externado, no es sólo la cuestión del salario, es la política económica, la política social y de gobierno. Cambiando todo eso, redireccionándolo, podríamos salir, pero lo demás es simplemente un paliativo”.

En la marcha y el mitin participaron más de 30 organizaciones y sindicatos como el Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), el Sindicato Nacional de Mineros Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana, el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, el Sindicato Mexicano de Electricistas, el de Pilotos Aviadores, el de Sobrecargos y Azafatas, de transportistas de la Ciudad de México, de Trabajadores del STC Metro, de la Cooperativa Pascual y del Sindicato Único Nacional de Nacional Financiera, entre otros.

Demandaron mejores condiciones de trabajo, exigieron echar atrás las reformas estructurales, que la jubilación se pueda hacer a los 30 años de servicio, incrementos salariales a los trabajadores y cambio en las políticas públicas, así como erradicar el esquema de contratación externa, o outsourcing, y fortalecer los sistemas de salud y el de las pensiones sociales.

Se escucharon consignas como “Salario mínimo al presidente, pa’ que vea lo que se siente”, “¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir” y “Trabajadores unidos jamás serán vencidos”, “Que no, que no, que no nos da la gana dar la infraestructura a la norteamericana”, con las que las asociaciones gremiales hicieron un llamado a la unidad y advirtieron sobre la afectación que tendrán las políticas del presidente de EU, Donald Trump, en la economía nacional.

Reclamaron el asesinato de periodistas en el país y exigieron al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, que garantice el ejercicio de la libertad de expresión en esa entidad.

Organizadores calcularon que 50 mil trabajadores participaron en el segundo mitin en la plancha capitalina, mientras que la Secretaría de Seguridad Pública capitalina señaló una asistencia total de 50 mil personas en toda la jornada.

Durante la protesta no se registraron actos violentos o vandalismo, de acuerdo con las autoridades de seguridad. Los contingentes partieron del Palacio de Bellas Artes y la columna del Ángel de la Independencia, aunque otros grupos salieron del antimonumento a los 43, en Reforma y Bucareli, así como de la glorieta de la Palma.

La marcha se llevó en un ambiente festivo en el cual los participantes iban vestidos de distintos colores como rojo, verde, azul, y algunos incluso lucían sus uniformes de trabajo: se vieron chaquetones, overoles y chamarras de mezclilla; hubo una banda de viento y un alebrije que representaba una serpiente de tres cabezas.

Las pintas fueron efímeras. Apenas se secaba el aerosol y una cuadrilla de limpieza del Gobierno de la Ciudad de México se encargaba de diluir en thinner la “A” dentro del círculo, el símbolo de la anarquía.

Fue el único rastro que dejó en el Centro Histórico el paso de la marcha del Bloque Rojo Antifascista, organización de jóvenes que conmemoró al final el Día Internacional del Trabajo. La cita fue en el Monumento a la Revolución. A las 15:00 horas saldría el último contingente de manifestantes del día, luego de que organizaciones campesinas, estudiantiles y obreras se manifestaran durante la mañana en la Ciudad de México. La salida se prolongó más de una hora y el contingente, de alrededor de 100 jóvenes, empuñaron banderas rojas y comenzaron el avance hacia el Zócalo.

La marcha transcurrió con normalidad y duró aproximadamente una hora.

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