PRD, un partido que no tiene ruta hacia 2018: Barbosa

Sin importar renuncias en el Senado, sol azteca está unido, dice; explica que perredistas no tienen un proyecto claro y viable
Miguel Barbosa Huerta Coordinador del PRD en el Senado (BERENICE FREGOSO. EL UNIVERSAL)
18/02/2017
03:40
Alberto Morales
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El coordinador parlamentario del PRD, Miguel Barbosa, acalla los comentarios que refieren que se está quedando sin bancada. “Una cosa es la pertenencia al partido y otra cosa es la pertenencia a la bancada, y es algo que se debe reconocer”.

En entrevista, afirma que su bancada está unida, cohesionada, gracias a que han logrado desde el inicio de la 62 Legislatura blindarse de las corrientes perredistas y trabajar a favor de la agenda del partido del sol azteca.

¿Le preocupa la renuncia de legisladores al PRD?

—No es una situación normal, sin duda, decir lo que es el estado correcto de cómo debe funcionar el grupo parlamentario, sería insensato, pero el grupo parlamentario como tal goza de buena salud y sobre todo mantiene su unidad y su cohesión.

¿Tres bajas y seis renuncias del partido, no le parece que es una bancada débil?

—El grupo parlamentario del PRD en el Senado estará débil cuando muestre divisiones, fracturas internas, que es a lo que han apostado muchos, pero afortunadamente los 22 senadores encontramos un sistema de participación y de acomodo en el trabajo muy favorable y eso está a la vista. Considero que mi grupo parlamentario es el mejor de la Cámara y no tengo duda… Siendo escaso el número, han tenido una permanente presencia en las decisiones.

¿Considera que hay tensiones al interior de la bancada?

—No. Soy el coordinador parlamentario que más estabilidad tiene en su grupo y más cohesión tiene en su grupo. Conste que el perfil original de los 22 senadores, hoy 19, son perfiles de políticos profesionales hechos en la izquierda, así que en mi grupo no hay tensiones y si alguien habla de eso que lo diga.

¿Pero con la dirección del PRD?

—Han sido públicas. Este gobierno propició un entendimiento general que se llamó Pacto con México y el papel que la entonces dirección nacional quiso darle al grupo parlamentario fue la de “levantadedos” y no nos dejamos, nosotros votamos en la ruta del partido, en la propuesta democrática y la agenda. Nosotros nos diferenciamos.

El secreto de esta bancada parlamentaria es que pudo erradicar la influencia de las corrientes en la vida interna del grupo, todos entendimos que una cosa era el trabajo de las corrientes, otra la vida interna del partido y otra el Legislativo.

¿Son las posiciones en comisiones o las prerrogativas lo que le dan unidad a su bancada?

—No, el tema administrativo y financiero se ha querido instalar como la razón para quienes renunciaron al partido se queden en el grupo parlamentario. El Senado en su presupuesto elabora una partida a los grupos parlamentarios y se forma de manera proporcional al número de integrantes… cuando un senador se vuelve parte de un grupo de cierta manera corresponde a parte de lo que le toca. En la proporción que tengo, 70% se entrega a senadores y 30% es para el manejo del grupo.

¿Pero se quedan con las presidencias de comisiones donde hay recursos?

—Al inicio de la (62) Legislatura hice un acuerdo para que los 22 senadores fueran presidentes o se convirtieran en presidentes. Esas presidencias y secretarías se hacen en una negociación basada en el número de integrantes, no corresponden al partido, sino a un acuerdo interno. No es un asunto de los seis que ya se fueron del PRD quítenle las comisiones y denlas a otros, no es así, eso provocaría una desproporción en la integración de comisiones.

¿Le dan ganas de limpiar la bancada y correrlos?

—Lo que nunca dejaré es que quienes ya no están en el PRD tengan una posición contraria a los temas parlamentarios a los planteados por el partido. Para mí el desempeño de los legisladores que no son del partido tiene que ver con su posición en los temas legislativos y ahí seguimos la línea de PRD. En el momento que viera que hay una contradicción en el desempeño de esos senadores con la línea del partido, en ese momento soy el promotor de su salida.

¿También a aquellos senadores de su bancada que en tribuna han hablado a favor de Morena?

—Hay que saber perfectamente cuando se discute una agenda legislativa y cuando se dice una agenda política, no todo de lo que se habla en el Senado es agenda legislativa. Alguien que está en Morena me extrañaría que se expresara mal de López Obrador. Pero que se exprese mal del PRD, nunca lo voy a permitir. Nunca permitiría que Zoé Robledo, Rabindranath Salazar o Mario Delgado se expresaran en tribuna mal del PRD.

¿Ha pensado en dejar al PRD?

—Eso nunca va a ocurrir. Soy un hombre de partido. Respeto a Armando Ríos Piter, a quien quiero como a un sobrino. Lo he dicho, Ríos tiene fortalezas de un hombre académico, con preparación, intuición política, ha sido un brazo importante en el Senado, pero no tiene fortalezas de hombre de partido.

¿Barbosa se queda en el barco aunque tenga una minibancada?

—Sí [me quedo], pero de 19 vamos a ser 20 cuando llegue Alejandra Barrales; se va Martha Tagle y vamos a ser 20, y eso será en agosto, cuando venga el relevo de dirigencia nacional. Si tiene otro cargo no será así, pero creo que el escenario de Alejandra es volver al Senado y tendrá presidencia de comisión, pero el grupo parlamentario está a salvo.

A ver, el coordinador se llama Miguel Barbosa, todos me reconocen y me han ofrecido salir a dar conferencia de prensa para hacer el respaldo para que no haya duda. Les dije: “Momento, no estamos de pleito con nadie, no estoy de pleito con la dirección, yo voy a defender a mi grupo, pero no estoy peleado con la dirección”.

¿Alejandra Barrales dice que se debe analizar la permanencia de esos senadores, eso no genera tensión?

—No hay tensión entre Barrales. La voy a buscar para encontrarme con ella en la semana siguiente y no hay tensión, sus declaraciones han sido muy propias de una presidenta nacional.

¿Jesús Zambrano le pide orden y que depure la bancada?

—No le voy a contestar al [diputado] Zambrano, la verdad que no. Lo que están haciendo muchos con el partido es un desastre y no quiero un conflicto político, que no me dijo nada a mí.

¿Qué análisis hace de esta salida de legisladores del PRD?

—Entre otras razones, esto se debe a que somos un partido que no tiene ruta hacia 2018. No tiene ruta y comienza a vivir una serie de circunstancias.

¿Considera que Morena vino a desplazar a la izquierda?

—Eso es una historia más compleja, pero la salida de dirigentes no le ayuda a los partidos donde están llegando, ¿qué le suma? ¿Morena es más fuerte por la llegada de dirigentes del PRD? La verdadera preocupación es el vaciamiento de abajo, de las bases, porque cuando un partido no tiene un proyecto claro y viable la gente comienza a tomar decisiones desde su perspectiva política.

¿Las elecciones de 2018 podrían significar la tumba del PRD?

—En 2018, si el PRD va aliado con el PAN, sí. El PRD tiene que transformarse y reconstituirse a mediano plazo en 2018 y a largo plazo en 2024, pero sólo cambiando, pero no se va a transformar si su prioridad es su proceso interno de este año.

Yo le pediría a la secretaria General del PRD, Beatriz Mojica, que tome nota del abultamiento que está ocurriendo en el padrón de muchos estados, donde los gobiernos locales están metiendo las manos en la afiliación falsa de militantes. Ahí que tome decisiones, porque eso nos va a llevar a un deterioro enorme y profundo.

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