Recuperan aportaciones de Manuel Camacho

El Senado publica un libro en el que compila sus discursos, artículos y ensayos
La familia del ex senador Manuel Camacho Solís (1946-2015) estuvo presente en la presentación del libro, que se llevó a cabo en el Senado de la República. (VALENTE ROSAS. EL UNIVERSAL)
27/01/2017
02:25
Alberto Morales y Misael Zavala
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Manuel Camacho Solís (1946-2015) fue un maestro “insuperable” en el arte de la negociación política, mal apreciado en su momento, aun cuando logró que México no se viera asfixiado por la violencia política y social, dijo el doctor Diego Valadés Ríos, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

En la presentación del libro Manuel Camacho Solís y la transformación de México, editado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado, Valadés recordó que cuando Camacho planteó la necesidad de la concertación de voluntades para la construcción de instituciones, se desfiguró su planteamiento diciendo que era una “concertacesión”.

“Cesión viene de ceder, ceder viene de derrota y se hizo creer que concertar era ser derrotado. Esta era la cultura del país a la que se enfrentó Camacho (…) Quien consiguió abrir esa brecha que fue fundamental para que en ese momento México no se viera asfixiado por la violencia social y política, eso se lo debemos a Camacho”, dijo.

Destacó que con esta obra no sólo se puede consultar sus discursos en tribuna, ensayos o artículos periodísticos, sino “dialogar” con el hombre cuya visión de la política era de las más adelantadas: “Si hoy le preguntáramos qué hacer nos diría: coalición ya, pediría que el Presidente hable con los partidos, que si estaba dispuesto a hablar con el presidente de Estados Unidos, por qué no hablar con el presidente de Morena”.

El presidente del Instituto Belisario Domínguez, Miguel Barbosa (PRD), destacó el legado del senador Camacho, quien dijo “nunca fue opositor dentro del grupo parlamentario; por el contrario, fue constructor como todos; pero el actual gobierno tenía una animadversión por Manuel y por Marcelo Ebrard, pero ante eso él y nosotros formamos un grupo parlamentario que se diferenció de muchos como cuando arrollados por el Pacto por México, construimos nuestra propuesta de reforma política”.

El libro consta de cuatro capítulos con sus intervenciones en tribuna y en comisiones; discursos; sus artículos en EL UNIVERSAL, y sus ensayos publicados en la revista Foro Internacional, de El Colegio de México.

Leticia Bonifaz, directora general de Estudios, Promoción y Desarrollo de los Derechos Humanos de la SCJN, recordó que 1994 fue un año clave para el país, cuando conoció a Manuel Camacho Solís, durante el estallamiento del conflicto armado en Chiapas y el levantamiento del EZLN, que se oponía al TLC: “Desde ese momento entendí que el licenciado Camacho era un hombre excepcional, que tenía como principal virtud el saber escuchar; que siempre quería un plan ‘B’, por si el ‘A’ no funcionaba”.

Coincidió en que el ex legislador fue “tejedor maravilloso de acuerdos”, con una clarividencia política, siempre estaba muchas jugadas adelante.

“Como gran conocedor del sistema político sólo se equivocó en algo. Nunca creyó que el sistema sería tan cruel con él, que se le vendría encima después del asesinato de Luis Donado Colosio, que lo obligó a un retiro político y que le costó renacer”, expuso.

Ignacio Marván, director de la División de Estudios Políticos del CIDE, destacó la obra académica de Manuel Camacho, que fue pionera en su tiempo y que ayudó a atender el contexto y la complejidad de los cambios políticos en el país. Recordó cómo hizo un cuestionamiento radical de 1968, donde los feudos políticos tuvieron más poder que el Estado, que era sumamente débil, que nadie decía y pocos se atrevían a reconocerlo.

Acudieron a la presentación del libro la viuda de Camacho Solís, la señora Mónica van der Vliet de Camacho, y sus hijas e hijos.

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