De la caballeriza al Palacio de Gobierno

09/06/2015
04:00
Monterrey
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“¡Todos por el arre!” fue la frase que predominó el domingo entre “la raza” y lo que le dio el triunfo al primer gobernador independiente que tendrá el país y el estado de Nuevo León por los próximos seis años.

Jaime Rodríguez Calderón El Bronco tiene 58 años, es el cuarto de diez hijos y es originario del ejido Pablillo, municipio de Galeana, a una hora de la zona metropolitana de Monterrey.

Su amor por los caballos le vino desde que su padre y su hermano mayor cabalgaban libremente todos los días. Desde muy pequeño tuvo su primer caballo que fue uno de madera pero que no cambiaba por nada, “ni por una bicicleta”.

“Vivo con los caballos, me siento un caballo, creo que soy un caballo libre, bronco, atrevido, persistente, terco, constante, pero responsable, me gusta respetar a la gente y que me respeten, me enoja la injusticia y me encabrona que la autoridad no resuelva, es parte de mi carácter”, comenta.

Hábil y ocurrente con la mente. “No voy a ser ni Santaclós ni Superman como gobernador, más bien seré El Llanero Solitario” debido a que no volverá a militar en ningún partido por el resto de su vida. Pero a su lado tiene a uno de sus mejores amigos: Tornado, su caballo consentido desde hace muchos años. Es un caballo frizón negro brillante de cinco años descendiente de holandeses y que junto a El Motivo le dan 800 mil pesos al año como sementales.

Es mal hablado y dicharachero. Siempre de botas, sombrero y su inconfundible chaleco. Padre de siete hijos. Es impulsivo y atrabancado. Pero el ser así le ayudó a “conectar” con los ciudadanos del estado.

Aunque militó 33 años en el PRI y fue diputado local, federal y alcalde de García, El Bronco será gobernador independiente, es decir, llega al cargo sin el apoyo ni político, ni económico de algún partido.

Rodríguez Calderón tuvo una infancia muy dura y con muchas carencias. Su madre hacía quesos que él iba a vender en los alrededores. También tuvo que vender palomitas en los juegos llaneros de béisbol de su natal Pablillo y también ofrecía jícamas y naranjas con chilito. Trabajaba acarreando agua, des-yerbando en la labor, pizcando maíz y cuidaba los animales.

Su familia es grande, y uno de sus mayores motores y fortaleza es su madre, Basilisa Calderón viuda de Rodríguez. “Mi mamá tuvo la fortaleza de estarnos jodiendo a todos desde chamacos para que fuéramos a la escuela, nos ponía unos ‘chingamadrazos’ muy temprano para que nos levantáramos y pudiéramos ir a la escuela”, recuerda.

Sus padres lograron mandar a la universidad a sus hijos y todas sus hermanas son maestras, otro de ellos es contador y, como él, otros tres son ingenieros.

Vive de su rancho, produce plantas de ornato, pinos, encinos, cedros. Cosecha alfalfa, maíz, manzana, nuez, higos y uvas; “me gusta todo eso”, dice el candidato ganador.

 

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