"El voto de cristianos nos ayudó para obtener el registro del PES"

Los spots del actor Héctor Suárez también influyeron; se descarta como coordinador
Después de las elecciones, su presidente nacional, Hugo Eric Flores, sigue negando que sean un partido confesional o religioso. IVAN STEPHENS. EL UNIVERSAL
22/06/2015
03:08
Misael Zavala
Ciudad de México
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Desde antes de obtener su registro como partido político nacional, el Partido Encuentro Social (PES) fue señalado de un instituto religioso, con pastores cristianos como sus líderes.

Después de las elecciones, su presidente nacional, Hugo Eric Flores, sigue negando que sean un partido confesional o religioso, pero acepta que el voto de ciudadanos cristianos les dio para conservar el registro nacional.

Con un millón 320 mil votos en la bolsa, que equivalen a poco más de 3% de la votación total, el líder del PES por fin esboza una sonrisa de alivio. Detalla —en entrevista— que parte de la fórmula para conseguir ese número de votos fue su base cristiana, el voto de religiosos, aunque niega que haya líderes religiosos en el partido, y los spots del comediante y actor Héctor Suárez.

“No tuvimos espacios como para dar a conocer nuestra propuesta; permeó un poco nuestro mensaje. Los demás partidos no tenían propuestas, pero nosotros sí. Gracias a que el señor Héctor Suárez accedió a ayudarnos para escucharnos un poco”, afirma en plática con EL UNIVERSAL.

“Aunque me vayan a tachar de políticamente incorrecto, tuvo que ver con el voto de la gente que tiene creencias religiosas como yo las tengo. No hay ministros de culto con nosotros, algunas gentes decimos sí somos cristianos y yo no tengo duda que mucha gente, que ha venido conformando esta opción política, que hemos tenido principios, valores, que decimos respetar lo que nuestros padres nos enseñaron, no tengo duda de que mucha de esa gente votó por nosotros y que se viene en el futuro millones de votos a favor de Encuentro Social cuando demostremos que lo que decimos vamos a luchar para que se cumpla”, dice.

Flores reconoce que para muchos podría ser políticamente incorrecto que a todas luces diga que comulga con esa religión, pero asegura que en el país se deben acabar con tabúes ligados a la iglesia y la política.

Aun con esto, dice que no quieren ser catalogados “como un partido religioso o confesional, porque no lo somos, mucha gente todavía nos dice y me dice que soy pastor… pero es la historia de nunca acabar”.

En estas elecciones, Flores se inscribió como diputado federal plurinominal y aseguró una curul en San Lázaro, sin embargo, dejará la coordinación de la bancada del PES a otro de los ocho diputados que llegarán.

Tras descartarse como coordinador, se pronuncia por hacer alianzas entre partidos para hacer mayorías; avala negociaciones como el Pacto por México, “pero de cara a todo el mundo”.

Adelanta la agenda legislativa del PES: quitar el fuero, acabar con el financiamiento a los partidos políticos; recortar el gasto de la burocracia; una reforma para acabar con el sistema presidencialista y cambiar al sistema asistencial del país.

La fórmula ansiada

¿Fue una elección complicada para el PES?

—Estamos muy satisfechos porque nos tocó una elección muy complicada, un umbral que se sube en 1%, unas condiciones de inequidad terribles, la reforma electoral que no fue política fue un rotundo fracaso porque finalmente las campañas terminaron siendo lo mismo, en un escenario muy complejo de descrédito para los partidos políticos. Fue una elección marcada por los grandes recursos.

El 80% de las gentes que fueron nuestros candidatos nunca habían participado en una contienda electoral, es decir, cuatro de cada cinco candidatos de Encuentro Social no habían pertenecido a un partido político.

¿La mayoría es ciudadana?

— La mayoría, sí. Gente de distintas organizaciones, asociaciones civiles, del deporte, entre otros.

¿Cuál fue la fórmula que uso el PES para conservar su registro?

— Básicamente fueron cuatro cosas: uno, nosotros hemos venido confiando en la gente desde hace muchos años, los mismos dirigentes que empezamos hace nueve años, que se incorporaron hace seis. Seguimos siendo los mismos, hay una gran unidad, caminamos hacia los mismos objetivos, entonces eso sí nos hace un partido diferente. Tener fe en nuestras gentes a pesar de la falta de experiencia.

Dos: reconocer que empieza a haber una actitud en el electorado mexicano que está castigando a los partidos grandes, PAN y PRI, pues hoy tienen 50% de los mexicanos que votaron por ellos, pero hay otra inmensa mayoría que no quiere ese bipartidismo que quisieron construir. Hay condiciones para que la gente no vuelva a votar por los mismos partidos de siempre.

Tercero: no tuvimos espacios como para dar a conocer nuestra propuesta; permeó un poco nuestro mensaje. Los demás partidos no tenían propuestas, pero nosotros sí. Gracias a que el señor Héctor Suárez accedió a ayudarnos para escucharnos un poco.

¿Parte de la fórmula entonces fue Héctor Suárez?

— No cabe duda, porque así la gente pudo conocer una o dos de nuestras propuestas pero tememos muchas más. Y eso nos ayudó porque nos dimos a conocer un poco.

Número cuatro de la fórmula: que no voy a dejar de soslayar, aunque me vayan a tachar de políticamente incorrecto, tiene que ver con el voto de la gente que tiene creencias religiosas como yo las tengo. No hay ministros de culto con nosotros, algunas gentes decimos ‘sí somos cristianos’ y yo no tengo duda que mucha gente, que ha venido conformando esta opción política, que hemos tenido principios, valores, que decimos respetar lo que nuestros padres nos enseñaron, no tengo duda de que mucha de esa gente votó por nosotros y que se vienen en el futuro millones de votos a favor de Encuentro Social cuando demostremos que lo que decimos vamos a luchar para que se cumpla.

¿Quiere decir que el voto de los cristianos les dio el registro?

— Claro que sí, el voto de los cristianos nos dio para poder tener más del 3% de la votación general. No tengo duda que habrá un voto que será un voto importante para la consolidación de nuestro partido y que tiene que ver con cristianos y también católicos.

¿Hay líderes o candidatos religiosos en el PES?

— No hay líderes religiosos, yo voy a seguir diciendo, en uso de mi derecho a la libertad de expresión, que soy cristiano, con mi familia desde luego, pero no hay líderes religiosos, no hay una institucionalidad en la parte de la iglesia cristiana evangélica, para nada. Somos cristianos que fuimos a buscar el voto con gente que cree como nosotros, tocando puertas.

En busca de un cambio

¿Con esto, hay temor de que al PES lo sigan ligando como un partido religioso?

— Yo no le llamaría temor. Sí queremos no ser catalogados como un partido religioso o como confesional, porque no lo somos. Mucha gente todavía nos dice y me dice que soy pastor, pero es la historia de nunca acabar.

Lo que sí queremos es acabar con esa cultura política, nosotros somos absolutamente liberales, creemos en el Estado laico, el que no tiene religión, eso le ha permitido a expresiones religiosas como la nuestra crecer, gracias a que hay Estado laico, somos sus principales defensores, claro que creemos en la separación de funciones de las iglesias.

Lo que no creemos es en decir de manera hipócrita que la iglesia no se meta, cuando van a pedir el voto a las iglesias. Si es ilegal, por qué no lo legalizamos, ese es el gran problema del país.

¿Legalizarlo de qué manera?

— Simplemente no estar juzgando si alguien va y pide el voto a una comunidad religiosa. Al final es una libertad de expresión.

¿Pero sería que un pastor o sacerdote puedan decir “yo comulgo con este partido”?

Pues sencillamente que tengan libertad, si lo quieren decir o no también. Nosotros no hicimos actos de culto público, nos cuidamos en este proceso, pero yo tenía muchas ganas de salir a decir ‘yo creo en esto’, pero no es posible con la actual legislación. Queremos que se vayan acabando ese tipo de tabúes.

¿Cuántos diputados tendría su bancada?

—Son actualmente con los datos, 3.32% puntos de la votación emitida, eso va a subir hasta 3.4% con el ajuste de votos. En números reales sacamos más de un millón 325 mil y nos va a permitir tener ocho diputados en la próxima legislatura de la Cámara.

¿También será coordinador de la bancada del PES?

— No seré el coordinador de la bancada, aunque los estatutos del PES lo aprueben, pero no quiero que se diga que es el partido de una persona. Yo seguiré siendo líder del PES y diputado federal, ya veremos en las próximas semanas quién se queda en la coordinación porque aún no lo decidimos.

¿Cuál será la línea que seguirá el PES, será aliancista, será pactista, será un satélite de otro partido?

—Ojalá logremos avanzar en el Congreso, ojalá haya la voluntad política suficiente. Nos gustaría que se acabaran las alianzas electorales, que se diera un paso a coaliciones de gobierno no tan legisladas como las que tenemos, que son absurdas. Que mejor nos aliáramos hasta después de las elecciones, para que los partidos hagan alianzas con partidos como el nuestro para crear mayorías. Yo digo bienvenido al Pacto pero de cara a todos y eso provocaría un gobierno de coalición, integrado por fuerzas parlamentarias.

¿Serán oposición férrea?

— Vamos a ser no una oposición férrea, sino que intente ser inteligente, que no va a proponer boicots ni vetos ni cierres, sino que va a proponer ideas de transformación del país.

¿Como líder de partido y diputado permitirá negociaciones en lo oscurito de la bancada del PES?

— No, la verdad las alianzas que hagamos nosotros las vamos a hacer en público, si llegamos a votar favor de algo vamos a decir por qué. Pero también con ocho diputados no vamos a poder empujar nuestras iniciativas sino ayudamos a empujar las iniciativas de otras fuerzas, no solo del gobierno sino de PAN, PRD, Morena y también PRI. Vamos a apoyar las iniciativas que ellos traigan a cambio de las de nosotros.

¿Ya definieron su agenda?

— Hay muchos temas. Quitar el fuero es una lucha que vamos a dar, queremos acabar con los privilegios de la clase política, así como el no financiamiento a los partidos. Que haya una verdadera reforma de fondo, para acabar con el sistema presidencialista que ya no sirve. Vamos por una iniciativa para cambiar el sistema asistencial del país, el gobierno tiene olvidados a niños, ancianos en asilos públicos. Que el gobierno se dedique a regular y supervisar.

Recortar la burocracia y sueldos de los funcionarios. Bienvenido un presupuesto recortado para obligar a los gobiernos a a ser más eficientes.

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