Un 'soplón' destapó el escándalo de FIFA

Chuck Blazer, ex directivo de la Concacaf, fue clave para dar a conocer la red de sobornos
De acuerdo con la Fiscalía estadounidense, hace un año Chuck Blazer (izq.) se declaró culpable de delitos como lavado y sobornos. En la imagen, con Joseph Blatter, presidente de la FIFA
29/05/2015
03:52
AP
-A +A

El ex directivo FIFA y peso pesado del futbol estadounidense Chuck Blazer se ha mantenido fuera de vista más de dos años, pero de pronto su nombre se oye en un escándalo que revoluciona al mundo deportivo.

El miércoles se revelaron las acusaciones contra nueve directivos de organismos de futbol y otros cinco hombres por asociación delictiva, lavado de dinero y fraude por medios electrónicos en relación con sobornos que se remontan a más de dos décadas. El gobierno estadounidense develó que Blazer se había declarado culpable hace un año y medio. También dos hijos del ex vicepresidente de la FIFA, Jack Warner, se declararon culpables, según la Fiscalía general.

La información proporcionada por estos tres hombres fue clave en la investigación sobre corrupción del Departamento de Justicia, al vincular a otros directivos de futbol en la red de corrupción. Buena parte del dinero pasó a través de bancos estadounidenses, lo que da a las autoridades federales competencia para perseguir a los implicados de todo el mundo.

Blazer, durante mucho tiempo número dos en la Concacaf, que regula el futbol en Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, es conocido por su amplia barriga, su densa barba, su estilo de vida teatral y su habilidad para dar influencia a Estados Unidos en las negociaciones internacionales sobre este deporte. También se le conoce como El Señor 10%, porque sus contratos incluían comisiones de 10% sobre cualquier acuerdo que negociara.

La Fiscalía federal reveló que este directivo se declaró culpable —el 25 de noviembre de 2013— de seis delitos de evasión fiscal y de un delito de cada uno de los siguientes cargos: conspiración en crimen organizado, conspiración para fraude por medios electrónicos, conspiración para blanqueo de dinero y omisión deliberada de declarar cuentas en bancos extranjeros.

Blazer recibió 750 mil dólares de los 10 millones de dólares pagados como soborno a Jack Warner después de que ambos votaran a favor de que Sudáfrica acogiera el Mundial de futbol de 2010, según los fiscales. Tampoco presentó una declaración de impuestos en Estados Unidos durante seis años.

Blazer aceptó devolver más de 1.9 millones de dólares al gobierno, sólo una parte de lo que había ganado el directivo en sobornos y ventas no autorizadas de entradas para la Copa del Mundo. También aceptó pagar una segunda suma a determinar cuando sea condenado.

Al mismo tiempo, los fiscales señalaron que Daryan Warner se había declarado culpable de conspiración para fraude por medios electrónicos, blanqueo de dinero y estructuración —al hacer depósitos bancarios menores a 10 mil dólares para evitar los controles a sumas mayores— en relación con la reventa de entradas para los mundiales de 2006 y 2010.

Daryll Warner se declaró culpable de fraude por medios electrónicos y estructuración, en relación a una hipoteca que contrató para un condominio en Miami.

Parece que después, los Warner proporcionaron información a los investigadores del caso.

Blazer, graduado en empresas en la NYU, entrenó el club de su hijo en New Rochelle, se sumó a organizaciones locales y regionales de futbol y se convirtió en vicepresidente de la Federación Estadounidense de Futbol entre 1984 y 1986.

El directivo, que ahora tiene 70 años, fue secretario general de la Concacaf entre 1990 y 2011, bajo la dirección de Warner, y miembro del comité ejecutivo de la FIFA entre 1997 y 2013. Dejó estos cargos después de que hicieran públicas las acusaciones de corrupción contra Warner.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS