19 | DIC | 2018
Seguridad. La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, anunció medidas de protección ante las amenazas de la oposición para frenar la Constituyente (BORIS VERGARA. XINHUA)

Un proceso clave, pero del que se sabe poco

29/07/2017
01:55
Agencias
Caracas.
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Los críticos señalan que este método favorece a las áreas rurales, donde Maduro es más popular

La elección del domingo, de la que saldrán los delegados de la asamblea, llega tras casi cuatro meses de protestas callejeras que causaron más de un centenar de muertos, y miles de heridos y detenidos.

Serán electos 545 asambleístas que, según lo previsto, sesionarán a partir de la próxima semana en la sede de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, durante un período indefinido. Aún no se sabe dónde funcionará el Poder Legislativo entonces. De los constituyentes, 364 serán electos por votación territorial (cada municipio tendrá un representante y las capitales de estado dos), 173 por sectores sociales y ocho por comunidades indígenas. Quienes sean electos por votación sectorial se distribuyen de la siguiente forma: trabajadores (79), pensionados (28), estudiantes (24), consejos comunales (24), campesinos y pescadores (8), empresarios (5) y personas con discapacidad (5).

La geografía jugará un papel decisivo en la elección de 364 delegados: en cada uno de los 23 estados venezolanos saldrá un delegado por municipalidad, y dos en el caso de las capitales de estado.

Pero algunas de las regiones más pobladas tienen relativamente pocas municipalidades mientras otros más pequeños cuentan con más. Esto supone que un estado como Miranda, con casi 3 millones de habitantes, tendrá cuatro representantes menos que Falcón, donde residen aproximadamente un millón de personas.

Los críticos señalan que este método favorece a las áreas rurales, donde Maduro es más popular,

La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Tibisay Lucena, informó ayer que la instalación de las mesas de votación está completa en 96%.

El objetivo de la Constituyente es modificar la Constitución, pero el oficialismo la ha vendido como un mecanismo para lograr la paz en medio de las protestas, para obligar a la oposición a dialogar, para desmontar al Parlamento opositor y al Ministerio Público “traidor”, entre otras promesas.

Maduro prometió elevar a rango constitucional los programas sociales y los candidatos a redactores —todos chavistas— han prometido hacer lo propio con la lealtad a la “revolución bolivariana”, la congelación de precios y el poder de las “comunas” sobre alcaldías y gobernaciones. El vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido (PSUV) y candidato este domingo, Diosdado Cabello, ha pedido que una vez se instalen los constituyentes se revise el desempeño de la fiscal Luisa Ortega, crítica con el gobierno, y se inhabilite a diputados opositores que han convocado manifestaciones en las calles.

Para la oposición, la Constituyente se convertirá en un superpoder cuya pretensión es reemplazar a la Asamblea Nacional, controlada actualmente por los disidentes. Por ello, incluso advirtió que podría instalar un gobierno paralelo, algo de lo que luego se retractó.

 

 

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