Un iceberg gigante se desprende de la Antártida

El bloque tiene 10 veces el tamaño de la ciudad de Madrid; algunos científicos vinculan el hecho con el calentamiento global
Una foto de febrero del segmento Larsen C de la Antártida, del que se desprendió un iceberg de un billón de toneladas. (AP)
13/07/2017
01:52
Agencias
Londres
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Uno de los mayores icebergs de los que se tiene registro se desprendió de la Antártida, dijeron ayer científicos, creando un nuevo peligro para los barcos que navegan en torno al continente.

El iceberg de un billón de toneladas y 5 mil 800 kilómetros cuadrados se desprendió del segmento Larsen C entre el 10 y el 12 de julio, dijeron los científicos de la Universidad de Swansea y la British Antarctic Survey.

El bloque de hielo del tamaño de la isla Bali, o 10 veces más grande que la ciudad de Madrid, llevaba meses a punto de desprenderse y, durante el invierno antártico, los científicos siguieron su situación usando satélites de la Agencia Espacial Europea.

La Barrera de Hielo Larsen C es, de acuerdo con datos del Instituto Alfred Wegener de oceanografía e investigación polar (AWI), la cuarta mayor plataforma de hielo de la Antártida. Sin embargo, se queda aún lejos de los 11 mil kilómetros cuadrados que tiene el iceberg B-15, que se separó de la plataforma antártica Ross en 2000 y cuyos fragmentos lograron llegar hasta Nueva Zelanda seis años después.

“El iceberg es uno de los mayores registrados y su evolución futura es difícil de predecir”, dijo Adrian Luckman, profesor de la Universidad de Swansea y primer investigador del Proyecto MIDAS, que ha seguido la plataforma de hielo durante años. “Hemos estado esperando este suceso durante meses y nos ha sorprendido el largo tiempo que ha tardado la grieta en romper los últimos kilómetros de hielo”, destacó.

“Puede seguir siendo una pieza, pero es más probable que se divida en fragmentos. Parte del hielo puede permanecer en la zona durante décadas, mientras que otras partes del iceberg pueden ir a la deriva hacia el norte, hacia aguas más cálidas”, añadió.

El hielo supondrá más riesgo para los barcos. La península está fuera de las principales rutas comerciales pero es uno de los principales destinos para los cruceros que visitan Sudamérica.

En 2009, más de 150 pasajeros y tripulantes fueron evacuados del MTV Explorer, que se hundió tras chocar con un iceberg en la península antártica.

El iceberg, que probablemente se llamará A68, estaba ya flotando antes de desprenderse, así que no habrá impacto inmediato en el nivel del mar, pero su separación redujo el segmento Larsen C más de 12%.

Las zonas Larsen A y B, situadas más al norte de la península, colapsaron en 1995 y 2002, respectivamente.

“Esto derivó en la dramática aceleración de los glaciares que había detrás, con mayores volúmenes de hielo entrando en el océano y contribuyendo a la subida del nivel de los océanos”, dijo David Vaughan, experto en glaciares y director de ciencia de British Antarctic Survey. “Si Larsen C empieza ahora a reducirse significativamente y finalmente colapsa, habrá otra contribución a la subida del nivel de los océanos”, añadió.

“Aunque se trata de un fenómeno natural y no tenemos constancia de vínculo alguno directo con el cambio climático, la brusca separación coloca a la plataforma de hielo en una situación muy vulnerable”, comentó Martin O’Leary, de la universidad británica Swansea.

“Es el mayor retroceso desde el comienzo de los registros”, agregó.

Eric Rignot, profesor de Ciencias del Sistema de la Tierra de la Universidad de California e investigador de la NASA, dijo citado por la cadena CNN, que “este rompimiento muestra que el hielo se adelgazó y lo hizo debido al cambio climático”.

Los grandes icebergs se desprenden de la Antártida de forma natural y los científicos no están vinculando la situación actual con el cambio climático generado por el hombre. El hielo, sin embargo, es una parte de la península antártica que se ha calentado rápido en las últimas décadas.

“En los meses y años posteriores, la capa de hielo podría volver a crecer gradualmente o sufrir episodios de más reducción, lo que puede llevar finalmente al colapso; las opiniones de la comunidad científica están divididas", dijo Luckman. “Nuestros modelos dicen que será menos estable, pero cualquier colapso futuro sigue estando a años o décadas de distancia”, añadió.

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