Lenín Moreno promete ‘cirugía’ contra la corrupción en Ecuador

Jura como nuevo presidente; sustituye a Rafael Correa, cuyo mandato duró 10 años
El presidente entrante, Lenín Moreno, toma la mano de su antecesor, Rafael Correa durante la ceremonia de toma de posesión, ayer en Quito. (DOLORES OCHOA. AP)
25/05/2017
02:21
DPA
Quito.
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El socialista Lenín Moreno asumió ayer la presidencia de Ecuador de manos de Rafael Correa con la promesa de un diálogo nacional y una “cirugía mayor” contra la corrupción.

En su primer discurso, Moreno planteó el acercamiento entre todos los ecuatorianos como un deber a cumplirse. “Todos, absolutamente todos, formaremos parte de un ineludible diálogo nacional”, proclamó.

“Desde hoy, el futuro. Soy el presidente de todos, me debo a todos y respeto a todos”, resaltó Moreno en su intervención ante invitados especiales, entre ellos varios presidentes latinoamericanos, como Evo Morales, de Bolivia; Michelle Bachelet, de Chile, y Juan Manuel Santos, de Colombia.

“Vamos a practicarle una cirugía mayor a la corrupción; la de ahora, la de ayer y la que podría venir”, aseguró invitando a la población a formar un frente para combatirla. En ese sentido, anunció que ha pedido a la empresa brasileña Odebrecht que entregue “la lista completa de los corruptos”, según anunció la propia compañía al denunciar que entregó a funcionarios ecuatorianos 33 millones de dólares en sobornos.

Interrumpido por continuos aplausos, Moreno resaltó la figura y gestión de Correa como impulsor del proceso de cambio en el país. “Hoy concluye una época que deja al país con realidades y objetivos más claros, 10 años de educación y salud”, dijo.

Sin embargo, también marcó cambios con respecto a su antecesor y anunció que suprimirá el informe semanal de labores, un instrumento creado por el ex presidente para promocionar sus obras y fustigar a la oposición. Agregó que prefiere un liderazgo de una figura presidencial “que pase inadvertida”.

Moreno, de 64 años, juró el cargo ante el presidente de la Asamblea Nacional (AN), José Serrano. En seguida el mandatario saliente se despojó de su banda presidencial y colocó una nueva a su sucesor, entre aplausos.

Correa abandonó el Palacio de Gobierno en la mañana y caminó hasta la cercana iglesia de La catedral, donde depositó flores en la tumba del prócer Antonio José de Sucre. Según medios locales, por la tarde fue hospitalizado para ser tratado por una neumonía, pero no había confirmación oficial.

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