Nuevo cardenal de El Salvador agradece nombramiento al Papa

Gregorio Rosa Chávez dijo que el Pontífice tomó la decisión de forma soberana y autónoma; "uno está como confundido, abrumado", agregó
Foto: EFE
21/05/2017
12:36
José Meléndez / corresponsal
San José
Corresponsal en Centroamérica
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“Confundido, abrumado”, se declaró esta mañana el obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez, luego de que el papa Francisco anunció su designación como el primer cardenal de El Salvador.

“Uno está como confundido, abrumado. Y también tengo una gratitud profunda con el Señor y con el Santo Padre, Francisco. Realmente es un regalo de Dios”, dijo el jerarca católico, en declaraciones esta mañana para Radio Maya Visión, de El Salvador.

El Pontífice “toma la decisión de forma soberana, autónoma. Yo lo digo como monseñor Romero, el Papa ama tanto a monseñor Romero y quizá pensó en este país, el país de monseñor Romero”, aseguró.

Rosa Chávez, de 74 años, se refirió así a una de las figuras de la historia de Centroamérica en el siglo XX: monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, el arzobispo de San Salvador asesinado por un escuadrón de la ultraderecha paramilitar salvadoreña el 24 de marzo de 1980 y beatificado el 23 de mayo de 2015.

El papa Francisco autorizó el 3 de febrero de 2015 promulgar el decreto de la Congregación para las Causas de los Santos que declaró a Romero como mártir de la Iglesia.

Al anunciar su cuarto consistorio, que celebrará el próximo 28 de junio, Francisco creó cinco nuevos cardenales, entre ellos Rosa Chávez.

Los nuevos cardenales son el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; el de Bamako, en Mali, Jean Zerbo; el obispo de Estocolmo, Suecia, Anders Arborelius; el vicario apostólico de Pakse, Laos, Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, y el obispo auxiliar de San Salvador.

Por su parte, el gobierno de El Salvador expresó esta mañana “su congratulación por el anuncio del papa Francisco de nombrar con el título de cardenal” al obispo auxiliar de San Salvador, en una ceremonia que se realizará el próximo 28 de junio.

En una declaración emitida esta mañana por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén afirmó que “las invaluables contribuciones del recordado” monseñor Arturo Rivera y Damas, arzobispo metropolitano de San Salvador desde 1980 hasta su fallecimiento en 1994 y de monseñor Rosa Chávez “fueron fundamentales en el proceso de diálogo y negociación que nos permitió llegar a la firma de los Acuerdos de Paz en 1992 y que pusieron fin al conflicto en nuestro país”.

La guerra civil en El Salvador, entre la guerrilla del izquierdista (y ahora partido político gobernante desde 2009) del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), y las fuerzas derechistas militares y políticas en el poder, llegó a su momento de estallido en marzo de 1980 con el asesinato de Romero y se prolongó hasta 1992, cuando acabó con un pacto de paz suscrito en México.

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