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Guerreras mexicanas en EU

Ante la amenaza de deportación, las indocumentadas mexicanas Jeanette Vizguerra y Elvira Arellano se refugiaron en iglesias de EU desde donde organizaron sus batallas para alcanzar el sueño americano
(Foto: AFP/Archivo)
21/04/2017
20:43
Redacción
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El caso de la indocumentada mexicana Jeanette Vizguerra ha sido comparado con el de su connacional Elvira Arellano, de la cual la primera es admiradora.

Ante la amenaza de deportación, ambas se refugiaron en iglesias en Estados Unidos, desde donde organizaron sus batallas para lograr quedarse en el país al que llegaron en busca de cumplir el sueño americano.

Elvira Arellano, originaria de San Miguel Curahuango, en Michoacán, emigró ilegalmente a EU en 1997 y terminó viviendo en Chicago, Illinois.

Fue detenida en una redada en 2002 y en 2006 recibió una orden de deportación.

Siendo entonces madre de Saúl, nacido en EU, se refugió en agosto de 2006 en la Iglesia Metodista Unida Adalberto, en Chicago. Ese año la revista Time la nombró “Persona del Año”.

En 2007 fue arrestada mientras participaba en una protesta y deportada a México. Se asentó en Tijuana y en México tuvo otro hijo, Emiliano.

Antes de ser deportada, Arellano, comparada por su activismo con la afroestadounidense “Rosa Parks”, creó el movimiento “La Familia Latina”, conformada por padres indocumentados con hijos nacidos en EU.

Convertida en símbolo de la lucha inmigrante, Elvira, hoy de 42 años y quien también se gana la vida haciendo piñatas, llevó su mensaje de solidaridad a estados mexicanos, pero también a otros países, como Cuba, Italia y España.

En 2015 consiguió permiso para quedarse legalmente y trabajar en EU.

Jeanette Vizguerra, de 47 años, llegó a EU procedente de la Ciudad de México en 1997, después de que él sufriera tres asaltos.

Madre de tres hijos, dos de ellos nacidos en EU, en 2009 fue arrestada por una infracción de tránsito y se detectó que trabajaba con un número de Seguro Social inexistente.

Se inició entonces un proceso que culminó en 2011 con una orden de deportación en su contra; sin embargo, apeló una y otra vez, logrando la suspensión de la orden. Hasta el 7 de febrero, cuando las autoridades migratorias decidieron continuar el proceso.

La mexicana se refugió entonces en la iglesia First Unitarian Society de Denver, Colorado

Pero su lucha comenzó mucho antes, no sólo por ella, sino por otros indocumentados en su misma situación, y dio de alta una organización no lucrativa para ello.

Por su activismo, la revista Time la eligió el jueves como una de las 100 personalidades más influyentes del año.

Vizguerra está decidida a seguir luchando por quedarse en EU. Arellano es su ejemplo. “Es una pionera de este movimiento”. Ambas se han ganado el corazón de la gente.

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