Hajar, la mexicana que se convirtió al islam radical

Autoridades españolas la acusan de reclutar gente para unirse a filas terroristas; nacida en Monterrey, su paso al extremismo fue rápido, afirma juez
25/01/2017
01:55
Jerónimo Andreu / Corresponsal
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Madrid.— La justicia española ordenó ayer el ingreso en prisión provisional y sin fianza de Ana Marilú Reyna Castillo, la mexicana detenida el lunes en Madrid por incitar a la yihad y captar voluntarios para actividades terroristas.

El auto judicial describe el proceso de radicalización de la mujer, nacida en Monterrey en 1979 dentro de una familia católica, hasta convertirse en una presunta participante en una red dedicada a “actividades de captación, adoctrinamiento, adiestramiento o formación, dirigida a la incorporación de otros a una organización o grupo terrorista o a la perpetración de delitos terroristas”.

Reyna adoptó el nombre musulmán de Hajar en 2010 mientras vivía en México. Hace seis años se casó con el marroquí Aziz Zaghnane y se instalaron juntos en la localidad de Pinto (Madrid), donde tuvieron dos hijos.

En palabras de la juez Carmen Lamela, la mujer, “partiendo de una imagen que podría decirse occidental, en un periodo de tiempo relativamente corto, ha pasado a destacar por una importante transformación, con una estética rigorista con los preceptos más radicales del islam”.

Mientras Zaghnane, que fue detenido en mayo de 2016 y enviado a la cárcel por la misma juez por un delito de captación de terroristas, era considerado en su trabajo y el vecindario como un hombre extrovertido, los investigadores relatan que la nueva Hajar “no tiene vida social”, se dedica en exclusiva a cuidar a sus hijos y ni siquiera mantiene relación con sus vecinas, “lo que es significativo dentro de los islamistas más radicales”.

Zaghnane fue investigado durante meses por la policía española. De ser un ejecutivo de éxito en una compañía de recursos humanos, aficionado al hip hop y preocupado por los ataques racistas a musulmanes, se sospecha que pasó a obsesionarse con la yihad hasta el punto de crear una célula de captación de voluntarios para combatir en Siria y cooperar como expertos con grupos terroristas.

Dentro de este proceso de radicalización, los investigadores creen que tuvo un peso importante su paso por Siria en 2015 acompañando a una ONG musulmana.

Cuando la policía detuvo a Zaghnane el año pasado en una espectacular operación con tres arrestados más, se llevó del domicilio del matrimonio ordenadores y teléfonos que ha tardado meses en analizar. En ellos encontró materiales que supuestamente incriminan también a su esposa.

Los investigadores destacan perfiles en Facebook de contenido yihadista, archivos de audio incitando al martirio, imágenes que alientan a la yihad femenina, correos electrónicos sospechosos firmados por Hayar R., además de fotos de armas y otros elementos de propaganda del Estado Islámico (EI) que, supuestamente, la mujer compartía con musulmanes de América Latina con los que mantenía contacto también por Facebook. A partir de estos indicios, la juez concluye que existen sospechas de que Reyna “viene realizando labores de enaltecimiento, adoctrinamiento y captación propios del Daesh (Estado Islámico)”.

La investigación destaca que Hajar, gracias a sus repetidas muestras de piedad, contaba con una gran influencia en círculos musulmanes en México y América Latina, y que se servía de este buen nombre para difundir propaganda radical. El auto judicial cita grupos de chat y reuniones por videoconferencia en los que la mexicana actuaba como coordinadora respondiendo a dudas religiosas y “fiscalizando” la moralidad de sus conocidos.

Ante la “peligrosidad” de los delitos que se le imputan y la posibilidad de que destruya pruebas para evitar las altas condenas con las que podría ser castigada, la juez decretó el ingreso de la mujer en prisión.

En esa decisión pesó el alto riesgo de fuga, acentuado por el hecho de que Reyna no tiene trabajo en España y que declaró no poseer lazos en el país más allá de sus hijos, que han quedado bajo custodia de los servicios sociales.

Expertos en yihadismo explican, sin embargo, que este tipo de delitos son muy difíciles de probar, y que casos similares al de la mexicana se suelen resolver con la exculpación.

El referente más directo es el de la chilena Francis Peña Orellana, detenida en Barcelona en 2014 también por captación de mujeres para la yihad, yquien fue liberada por las autoridades seis meses después.

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