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España acusa a mexicana de terrorismo

Era relevante en comunidad islámica: Guardia Civil; distribuía material extremista en internet
Foto: Archivo. EL UNIVERSAL
24/01/2017
01:54
Jerónimo Andreu / Corresponsal
Madrid
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La policía española detuvo ayer a una mujer mexicana, de 38 años y originaria de Monterrey, acusada de autoadoctrinamiento y enaltecimiento terrorista, tanto en México como entre residentes en España de procedencia latinoamericana.

El arresto fue en Pinto, un municipio de 50 mil habitantes en los alrededores de Madrid. La agencia EFE identificó a la detenida como la esposa del marroquí Aziz Zaghnane, en prisión desde mayo de 2016 por liderar un grupo dedicado a la captación y el adoctrinamiento de terroristas. Lo que implicaría que se trata de Ana Marilú Ryena.

La policía acudió en busca de la mujer tras analizar los dispositivos electrónicos que se incautaron en casa de Zaghnane y llegar a la conclusión de que su esposa también colaboraba en la difusión de ideas yihadistas.

El caso de Zaghnane tuvo gran impacto porque reveló un perfil de yihadista desconocido hasta entonces en España. El hombre, de 40 años, procedía de una familia adinerada de Marruecos y trabajaba desde hacía 11 años en Madrid como director de marketing en la multinacional de cazatalentos Lee Hecht Harrison, con un sueldo de 90 mil euros anuales.

Se trataba de un experto en relaciones públicas que impartía conferencias a ejecutivos y aparecía con frecuencia en la prensa. Sin embargo, tras esa imagen de respetabilidad, Zaghnane ejercía de cabecilla en una célula de captación de yihadistas.

Zaghnane había reclutado a dos marroquíes y a un español, pero lo que más preocupó a la policía fue descubrir el perfil de yihadistas que buscaba. No se trataba de inmigrantes de extracción baja, sino de médicos, informáticos e ingenieros.

En una espectacular operación el pasado 3 de mayo, ocho agentes de la Guardia Civil redujeron a Zaghnane y se apoderaron de numeroso material informático que ha permitido llegar a la conclusión de que Ryena, (con quien el marroquí comparte dos hijos, de dos y cuatro años), desempeñaba una labor destacada en la organización. Según la Guardia Civil española, mediante redes sociales y servicios de mensajería, “llegó a erigirse en figura muy relevante entre las mujeres de la comunidad islámica de su tierra natal, alentando a la yihad femenina y compartiendo material propagandístico, búsquedas realizadas en Google de México y acceso a perfiles de Facebook de musulmanes conversos originarios de Hispanoamérica”.

Desde 2015, cuando España elevó a cuatro sobre cinco el nivel de alerta antiterrorista, la policía ha detenido a 183 sospechosos de vínculos con el yihadismo, recordó ayer el Ministerio del Interior del país.

Esta última operación llega el mismo día en que el diario El Mundo publicó que se han disparado los contactos entre terroristas españoles en Siria e Irak con las células de captación. Según el periódico, los yihadistas desplazados a Medio Oriente animan con intensidad a sus contactos españoles a que cometan atentados.

La Guardia Civil destacó ayer que la detención de la mexicana subraya la importancia de las mujeres en el aparato de propaganda radical.

“Están pasando de ser simples esposas o madres de combatientes a adoptar un papel activo como difusoras del ideario yihadista y captadoras de nuevos adeptos”, explicaron ayer sus portavoces.

La detenida se había convertido al islam en México, antes de mudarse a España y conocer a Zaghnane, asegura el Ministerio del Interior español. Éste era hasta entonces un ejecutivo interesado en el hip-hop y preocupado por el racismo contra los musulmanes que acababa de divorciarse de su primera esposa, una estadounidense “muy rubia y de familia acaudalada”, según El Mundo.

No se conoce el proceso por el que Zaghnane se radicalizó, sólo que volvió a casarse y se instaló en Pinto con su esposa hace seis años. Mientras sus vecinos y compañeros de trabajo insisten en que era una persona abierta, su esposa practicaba un islam estricto.

 

Respuesta desde México. Isa Rojas, líder de la comunidad musulmana en México, negó que la mexicana detenida sea aparte de la congregación. Comentó: “Seguro hay alguien que la incitó y le lavó el coco. En México existen muchos casos de mujeres que caen con personas extranjeras y se aprovechan de ellas. Pero esto nada tiene que ver con la religión”. Con información de Jazmín Palma

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