La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) aseguró que el general Manuel Contreras, considerado el peor criminal de la historia de Chile, murió como el máximo exponente de los llamados pactos de silencio que se dan en el Ejército.

"Todo esto con la anuencia de quienes aceptaron la creación de cárceles especiales para los violadores de derechos humanos, por quienes se han negado a degradarlos a pesar de los crímenes horrendos cometidos", señaló Lorena Pizarro, presidenta de la agrupación.

Pizarro, quien leyó un comunicado de la AFDD, dijo que Contreras, a pesar de ser condenado bajo los cánones de justicia tradicionales, murió sin ser degradado y sometido a tratamientos especiales de reclusión y amparado por los pactos de silencio existentes.

"Murió en una sofisticada impunidad que no le impidió reunirse con sus familiares ni amistades y asistido por abogados, costeados mediante descuentos por planillas (formularios) a funcionarios de las Fuerzas Armadas (chilenas)", enfatizó.

En opinión de los familiares de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), lo relatado anteriormente deja en evidencia lo que aún es Chile a 42 años del golpe de Estado y a 25 años de la transición a la democracia.

"La muerte de Manuel Contreras nos conecta con el Chile que no quiere más impunidad, que siente que las autoridades del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial tienen el imperativo moral de articular todas las medidas necesarias para que 'nunca más' el país se vea enfrentado a una dictadura cívico-militar como la que sufrimos", aseveró la dirigente.

Según la AFDD, con la muerte del genocida no se cierra una etapa, más bien se abre otra cuya responsabilidad histórica está en las manos de las autoridades.

"Es el momento de implementar las medidas legislativas, políticas, militares, éticas y humanas que den la seguridad a las presentes y futuras generaciones, que den la certeza que hechos de la naturaleza practicada por Manuel Contreras y otros serán imposible de repetirse", concluyó la declaración.

En momento en que se leía la declaración pública de la AFDD, trascendió que los restos de Contreras eran incinerados en el Cementerio Católico de Santiago en una ceremonia a la que ni siquiera acudieron todos sus familiares más cercanos.

Contreras, de 86 años al morir, fue el hombre más temido de Chile en los primeros años de la dictadura de Pinochet como jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Dicho organismo, que Contreras comenzó a organizar antes del golpe militar con el que Pinochet derrocó a Salvador Allende, fue el responsable, según datos oficiales, de la mayoría de los 1,192 detenidos desaparecidos en Chile en ese período y de más de 1.500 ejecuciones por causas políticas.

jlcg

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