Palestina: furia y dolor tras asesinato de bebé

Supuestos colonos extremistas judíos incendian casa en Duma
Palestinos cargan el cuerpo del bebé que murió al ser incendiada su casa en Duma, Cisjordania, ayer. Los padres del menor, así como un hermano de cuatro años, se encuentran internados en un hospital (AMMAR AWAD. REUTERS)
01/08/2015
04:25
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Duma, Cisjordania.— La rabia y el dolor se extendieron ayer en Palestina tras el asesinato de un bebé quemado vivo y las heridas graves a sus padres y hermano en un ataque de supuestos colonos extremistas judíos en la localidad de Duma, en el norte de Cisjordania. Tras el ataque, que amenaza con desencadenar otra escalada de violencia, el grupo islamista Hamas advirtió que los israelíes son “blanco legítimo” de su resistencia.

La casa en Duma, un pequeño pueblo cerca de Naplusa, fue atacada en la madrugada mientras la familia dormía. Las ventanas fueron destrozadas y se lanzaron bombas incendiarias al interior de la vivienda, dijeron el ejército y testigos.

En la pared exterior había una pinta en hebreo que decía “venganza” bajo una estrella de David. También había otros lemas escritos, incluyendo “el precio a pagar”, consigna que han usado algunos colonos desde hace años en referencia al precio que a su juicio debe pagarse a cambio de aquellas medidas israelíes que consideran favorecedoras a los palestinos. Son los ataques conocidos como “etiqueta de precio”.

Ibrahim, residente de Duma, dijo que escuchó a personas pidiendo ayuda desde la casa y corrió hacia ella. “Encontramos a los padres afuera con quemaduras, ellos dijeron que había otro hijo en la casa, lo sacamos y luego nos dijeron que había otro niño dentro, pero no pudimos llegar a la habitación por el fuego. Se quedó adentro hasta que llegaron las fuerzas de rescate”.

Los padres del niño y su hermano de cuatro años fueron trasladados en helicóptero a hospitales israelíes y se encontraban en estado crítico.

Este ha sido el peor ataque de extremistas israelíes desde que un adolescente palestino murió quemado en Jerusalén hace más de un año, tras el secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes por milicianos palestinos en Cisjordania.

El ejército israelí aumentó la presencia de sus fuerzas en la zona para buscar a los sospechosos, descritos por un portavoz como “dos terroristas enmascarados”, y evitar una escalada de violencia. El grupo islamista palestino Hamas clamó venganza por la muerte del bebé, cuyo funeral se realizó ayer por la tarde y, además de amenazar tanto a soldados como colonos israelíes, pidió “un día de furia” para protestar por el ataque en Duma, llamado ante el cual las fuerzas de seguridad israelíes y palestinas fueron puestas en alerta máxima ante cualquier intento de represalias.

También el grupo chiíta libanés Hezbolá condenó el asesinato, que definió como “la encarnación del verdadero terrorismo vengativo que se desprende de los colonos sionistas a través de terribles crímenes contra el pueblo palestino”.

El presidente palestino Mahmud Abbas afirmó que el ataque incendiario fue uno más de la serie de crímenes cometidos por el gobierno y los colonos israelíes en la ocupada Cisjordania, por lo que anunció que pedirá a la Corte Penal Internacional (CPI) abrir una investigación del hecho. “Todos los días nos despertamos con noticias sobre un nuevo crimen israelí. Este es un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad al mismo tiempo y no nos vamos a mantener en silencio mientras existan los asentamientos y la ocupación”, declaró Abbas en una comparecencia ante la prensa en Ramalá.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que domina la Autoridad Palestina en Cisjordania, aseguró que el gobierno israelí es “plenamente responsable del brutal asesinato” del niño, identificado como Ali Saad Dawabsha.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque como un acto de terrorismo “reprobable y horrible”, y reiteró que Israel tiene una fuerte línea contra el terrorismo, “independientemente de los perpetradores”. Netanyahu, quien visitó en el hospital al niño sobreviviente, telefoneó a Abbas para expresarle su condena por el ataque y le aseguró haber ordenado a las fuerzas de seguridad israelíes utilizar todos los medios para encontrar a los asesinos y llevarlos ante la justicia.

Los vecinos de la familia atacada estaban furiosos. “Han matado a mis vecinos (sic) quemándolos. No descarto una Tercera Intifada”, dijo Afsha, reunida junto con medio centenar de mujeres cerca de la familia de las víctimas para llorarlas y mostrar su apoyo. “Nosotros no somos agresivos y mira lo que nos han hecho estos colonos violentos”, se quejó.

La comunidad internacional criticó el crimen. En Estados Unidos, el vocero presidencial Josh Earnest lo llamó “salvaje ataque terrorista”, mientras que el gobierno español urgió a dialogar hasta lograr la “coexistencia de dos Estados: un Israel seguro y una Palestina viable”.

El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, dijo que “la impunidad en los repetidos actos de violencia de los colonos ha dado lugar a otro incidente horrendo. Esto debe terminar”. Agencias

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