Piden en Carolina quitar bandera confederada

Tras el tiroteo en Charleston en el que murieron nueve personas, líderes políticos, incluyendo al presidente Obama, han pedido que se retire este pólémico símbolo de los jardines del Parlamento estatal
Archivo/ REUTERS
22/06/2015
16:47
EFE y Notimex
Washington
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Varios líderes políticos presionaron hoy para que se retire la bandera confederada del Parlamento de Carolina del Sur, donde el debate sobre ese polémico símbolo se reavivó desde que nueve personas negras fueran asesinadas la pasada semana en ese estado por un joven radical blanco. 

Se trata de una enseña que aún divide a Estados Unidos desde su Guerra Civil (1861-1865), pues representa historia e identidad para unos, pero también es un emblema racista para otros. 

La bandera, que adoptaron los estados secesionistas -y favorables a la esclavitud- de la Confederación frente a la Unión (estados norteños) , ondea en el Capitolio de Carolina del Sur desde 1962, izada al resurgir como símbolo político en los años cincuenta.

Ahora, su presencia en el Parlamento estatal irrita y ofende a numerosas personas después de que Dylann Roof, de 21 años, matara la semana pasada a nueve feligreses en una histórica iglesia de la comunidad negra en la ciudad de Charleston.
El joven blanco, que confesó la autoría del crimen, aparentemente cometió la masacre para iniciar una "guerra racial".

El presidente Barack Obama apoya la remoción de la polémica Bandera Confederada de la zona del Capitolio de Charleston, Carolina del Sur, como lo han demandado políticos locales desde la masacre de nueve afroamericanos en una histórica iglesia metodista.

"El presidente ha hablado de esto desde hace seis o siete años, cuando compartió su punto de vista de que la Bandera Confederada debe ser retirada y colocada en un museo, donde pertenece" , señaló el portavoz presidencial Josh Earnest.

La Bandera Confederada, la más reciente versión de las cuales es un paño rojo con una cruz azul en cuyo centro se ubican 13 estrellas que representan las colonias originales que se oponían al fin de la esclavitud, es vista por muchos como un símbolo del pasado racista del país.

A la iniciativa de remoción de la bandera, que se encuentra alzada a media asta en el Capitolio de Charleston, se han sumado prominentes políticos republicanos como la propia gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, y el veterano senador y aspirante presidencial Lindsey Graham.

El alcalde de Charleston, Joe Riley, fue el primero en revivir la idea de que la bandera sea retirada después de la masacre de la Iglesia Metodista Episcopal Emanuel, toda vez que era uno de los símbolos favoritos del presunto asesino, Dylan Roof.

"Eliminemos las mal guiadas ideas de Roof sobre la superioridad y los prejuicios y todo lo que se le parezca... Llegó la hora de que la Bandera Confederada deje su posición pública en el Capitolio Estatal" , dijo Riley.

Legisladores locales iniciaron por su parte un movimiento para que la legislatura de Carolina del Sur vote a favor de la remoción de la bandera como una forma de honrar a las nueve víctimas de Roof.

 

El senador estatal por Carolina del Sur Marlon Kimpson (demócrata) también incidió hoy en esa idea, al subrayar que "ha llegado la hora de acabar con la división en este estado. Es hora de avanzar hacia el siglo XXI".

La gobernadora de Carolina del Sur, la republicana Nikki Haley, convocó hoy una rueda de prensa en la que se espera que pida la retirada de la bandera del Parlamento estatal.

Junto a Haley, está previsto que comparezca también el senador por Carolina del Sur Lindsay Graham, precandidato republicano a las elecciones presidenciales de 2016 en EU, para apoyar esa petición.

Entretanto, los investigadores tratan de establecer si Roof tenía relación con los grupos de supremacistas blancos de Carolina del Sur.

En una de las fotos tomada de su perfil de Facebook, se le ve vestido con una chaqueta que tiene cosida, aparentemente, una bandera del sistema de segregación racial sudafricano del "apartheid" y otra de Rodesia, antigua colonia británica que estuvo gobernada por la minoría blanca hasta convertirse en el actual Zimbabue en 1980.

El jefe de la Policía de Charleston, Greg Mullen, ha asegurado estar convencido de que fue un "crimen de odio" y el Departamento de Justicia ha abierto una investigación para determinar si, efectivamente, la masacre tuvo motivos raciales.

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