“Era un día de paseo, pero esto se convirtió en tragedia, fue horrible, esto fue un atentado”, afirmó una mujer mientras lloraba y buscaba a su hijo y a su nieto.

Al anochecer de este martes negro que vivió Tultepec, cientos de personas buscaban a sus hijos, nietos, hermanas y padres, “¡Nico, Nico!” repetía a gritos una mujer en medio de la confusión que reinaba en lo que fue el mercado de la pirotecnia de San Pablito, cinco horas después de que se registró la primer explosión.

“Veníamos de Los Reyes la Paz, sólo de paseo, a comprar luces de bengala para la fiesta de Navidad”, relató otra mujer que logró proteger entre sus brazos a un pequeño ocultándose bajo un auto.

“Han pasado muchas horas y no encontramos ni a mi hijo ni a mi nieto, luego de la explosión que nos obligó a correr sobre cuerpos de personas quemándose” relató otra mujer, que afirmó que nunca había venido a Tultepec y ahora perdió a dos de sus seres queridos.

Guadalupe Mejía, una joven de 28 años, quien sufrió quemaduras de tercer grado y falleció al llegar al hospital, era aún buscada por sus familiares, quienes relataron que la joven dejó en la orfandad a dos niñas de tres y cinco años de edad. Lupe creció con el olor de la pólvora, pues desde niña participó en la creación de juegos pirotécnicos que este martes vendía en el Mercado de San Pablito, donde perdió la vida.

“Somos pirotécnicos y no nos acostumbramos al peligro, nos sigue dando miedo, por lo menos cada año vivimos una tragedia!”, relató, con frases entrecortadas, Ana Karen, quien buscaba el cuerpo de su prima muerta que buscaba en los hospitales donde fueron trasladados los lesionados

jlcg

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