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Denuncian anomalías en la UACh

Hay reportes de consumo de drogas y alcohol en plantel: rector
30/06/2015
04:00
Emilio Fernández
Texcoco, Méx
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Texcoco, Méx.— Autoridades de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) detectaron el ingreso y consumo de drogas en el área de internado donde viven los estudiantes originarios de varios estados del país, además de que se percataron que alumnos que habían sido dados de baja siguen ocupando las instalaciones de la institución agrícola más importante de América Latina.

“Se detectó un video que estaba en circulación, no hay porque esconderlo, pero estamos corrigiendo y manteniendo el control de la situación al interior de las instalaciones”, apuntó el rector de la UACh, Sergio Barrales Domínguez.

El responsable de la institución agrícola, quien asumió el cargo apenas el pasado 8 de mayo para el periodo 2015-2019, explicó que se realiza un reordenamiento luego del descubrimiento de alumnos que ingresaban sustancias ilegales al centro educativo.

Además del ingreso y consumo de estupefacientes, detectaron que algunos alumnos también ingieren bebidas alcohólicas al interior de las instalaciones, lo que ha generado violencia entre los estudiantes

“El consumo de alcohol se estaba usando como algo cotidiano, y tratamos de explicar a los muchachos que no es un asunto moralista, simplemente que en la institución no se pueden consumir y se deben respetar las normas establecidas”, expuso.

Barrales Domínguez también destacó que detectaron credenciales clonadas con las que supuestos estudiantes ingresaban al plantel educativo:

“Hay muchos jóvenes que están dados de baja y están ocupando las instalaciones. Lamentablemente ya causaron baja y les decimos que ya deben estar fuera, esto de acuerdo con los estatutos de la UACh”

Otra irregularidad que encontró el nuevo rector de Chapingo fue en el área del comedor donde los alumnos consumen sus alimentos.

“El equipo es insuficiente, la mayoría está descompuesto. En este momento hago votos porque no se descomponga la única caldera que está operando en el comedor, porque si se daña ya no habría comida y eso sí, quién sabe si me salve. Tocar el estómago significa una inestabilidad social que nadie la podría parar”, advirtió.

 

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