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“No podíamos entrar ni salir”

Los Martínez relatan cómo se vieron atrapados tras un deslave
Los pobladores han improvisado caminos con madera o cemento. (Foto: LUIS CORTÉS / EL UNIVERSAL)
18/07/2015
00:32
Fanny Ruiz-Palacios
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Durante varias horas quedó atrapada la familia Martínez luego de que las fuertes lluvias derribaran la entrada de su entrada. Desde hace diez años viven en el Andador Estacas, que se encuentra cerca de la barranca en Tierra Colorada, y nunca habían sido testigos de un hecho de magnitud similar.

Aquel domingo la corriente desprendió parte del concreto que conecta las escaleras con la entrada de su vivienda y un hueco, de más de un metro, se formó.

“No podíamos entrar ni salir”, recuerda María de los Ángeles Martínez, “entonces mi papá vino a poner unos polines y unos tambores de cama para que pudiéramos entrar”.

Además de esta medida, colocaron plástico para evitar otro deslave y que su casa no se fuera al fondo de la barranca.

A pesar de los ajustes que hicieron para entrar a su casa, Ángeles no se siente segura: “nos habían dicho que hiciéramos una salida alterna porque la casa da hasta la otra calle y nos dijeron que saliéramos por allá, pero teníamos que abrir la pared y poner una puerta”.

En los diez años que Ángeles lleva viviendo en Tierra Colorada asegura que nunca había visto algo como lo ocurrido el domingo de hace 15 días. “Nosotros teníamos el paso de pavimento que hizo mi suegro y estaba bien, pero yo creo que estas aguas estuvieron demasiado fuertes y de plano sí se lo llevaron”.

Luego de la visita que recibió por parte del delegado de la Magdalena Contreras, Arturo Medina, Ángeles insiste en quedarse en su vivienda porque no tiene otro lugar a dónde ir.

“No tenemos dinero para cambiarnos a otro lugar, el jefe delegacional nos dijo que nos iba a apoyar para arreglar aquí, para que haya acceso y ya no se deslave. Sí hemos pensado en cambiarnos de lugar por el riesgo que hay aquí, pero no tenemos el dinero como para irnos a otro lado”, dijo.

Aseguró estar consciente del riesgo que representa habitar un inmueble como el suyo, pero “desgraciadamente no tenemos otra opción. Hay muchos deslaves por aquí, pero tratamos de mantener la calma y tratar de evitar salir cuando está lloviendo”.

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