Antreros buscan cómo protegerse de extorsión

Empresarios denuncian falta de interés de las autoridades. Desde hace un año les aumentaron la cuota, afirman
Empresarios denunciaron que el derecho de piso creció en este año. FOTO: Archivo EL UNIVERSAL
01/07/2015
04:43
David Fuentes
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En los últimos 12 meses por el cobro de derecho de piso en el corredor comercial de la Condesa-Roma, Insurgentes, 15 negocios del giro restaurantero y de bares cerraron sus puertas por no poder pagar la extorsión a los grupos criminales.

La Asociación Nacional de la Industria de Discoteca, Bares y Centros de Espectáculos (ANIDICE) detectó esta situación entre sus agremiados, quienes acusaron la falta de interés de las autoridades capitalinas al no proporcionar mayor seguridad en el sector, a pesar de que la inseguridad aumentó en 2015.

Los empresarios del ramo explicaron que después de lo sucedido en el bar Heaven, los delincuentes, vendedores de droga al menudeo y el derecho de piso desaparecieron, sin embargo, desde mediados de 2014 y en lo que va de este año regresaron más violentos y doblaron la cuota de extorsión.

“Estamos buscando la mejor manera de cómo protegernos, hemos registrado el cierre de al menos 15 locales comerciales en la zona de la Condesa por diversos problemas del cobro de piso; no vemos un apoyo real de ninguna autoridad”, explicó el presidente de la ANIDICE, Ismael Rivera.

Los empresarios afirmaron que es “complicado” denunciar este hecho, porque los criminales les advierten que cuentan con protección de policías, por lo que prefieren pagar el dinero y no exponerse.

Los propietarios de los locales declararon que, aparte del temor, los trámites para hacer una denuncia son engorrosos. Revelaron que cuando se acercaron a la Procuraduría, varios agentes les dieron a entender que ellos están involucrados con los delincuentes y que sólo imputan a ex empleados, quienes salieron de la institución en malos términos.

“Para los de la Procuraduría es muy fácil librarse de nosotros, siempre dicen que les llevemos pruebas o que no es cierto, en el mejor de los casos escuchan y dicen que primero pongamos atención al personal que contratamos y creen que los acusamos de extorsión para no liquidarlos”.

“En toda esta zona hay cámaras de vigilancia, no creo que no sepan quién o quiénes son los que venden droga. De repente pasa una patrulla de la policía capitalina, pero estos amigos se esconden y mezclan entre la gente, incluso para nosotros es muy extraño que exactamente cuando pasa el patrullaje desaparecen, eso nos hace pensar que están en contubernio”, narró un antrero, quien pidió anonimato.

Los empresarios pidieron mayor control a las autoridades de la delegación Cuauhtémoc sobre los “franeleros”, quienes, según antreros, dan información a los delincuentes para cometer ilícitos. 

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