Buscan apoyar a jóvenes con centro cultural

En el lugar se darán talleres educativos, culturales y de derechos humanos
El 20 de junio de 2008 se realizó un operativo en la discoteca que se salió de control y una decena de personas perdieron la vida. (Foto: Archivo / EL UNIVERSAL)
21/06/2015
02:59
Eduardo Hernández
México
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Siete años han pasado del accidente registrado en la discoteca New’s Divine donde perdieron la vida 12 personas, entre ellos cuatro menores de edad, y 39 personas fueron detenidas.

Pero este 2015 es simbólico, ya que el inmueble que ocupó la discoteca, situado en la avenida Eduardo Molina sin número, esquina con la calle 312, colonia Nueva Atzacoalco, en la Gustavo A. Madero, fue otorgado por autoridades capitalinas para dignificar la memoria de las víctimas.

El lugar, donde el 20 de junio de 2008 se realizó un operativo que se salió de control, será ahora un centro cultural nombrado “Memorial New’s Divine Nunca Más”y fue diseñado para los jóvenes de la zona, dando talleres educativos, culturales y de derechos humanos, entre otros.

Dentro del edificio hubo algunos cambios; se quitó un piso, sólo dejaron la esencia del lugar. Instalaron mamparas con fotografías de las víctimas y colocaron un altar con veladoras con la intención de que las nuevas generaciones no olviden el caso.

Leticia Morales, madre de Rafael Morales Bravo, menciona que la entrega de este predio es un logro de todos los familiares, y la entrega de la perpetuidad de los panteones, aunque su lucha no terminará hasta que las autoridades responsables sean juzgadas.

“Nosotros hubiésemos querido tener a nuestros hijos más que tener el inmueble, pero eso no fue posible y aunque este lugar no es un consuelo, si queremos que los jóvenes no pasen por lo que nos pasó a nosotros, queremos que sepan que tienen derechos y que pueden defenderlos”.

Frente al altar donde se postraron cruces con los nombres escritos de los occisos y la leyenda “no debió morir”, las madres recordaban a sus seres queridos, con lágrimas en los ojos, mientras que otras colocaban pétalos de rosas y adornos florales.

Entre las que coordinaban la decoración se encontraba Carmen Rivas, madre de Leonardo Amador Rivas, quien ha luchado para que las autoridades no cierren el caso. En entrevista, comentó que desea que los responsables estén tras las rejas.

“Cada año siento impotencia; me dicen ‘y que ganas tú con que metan a mucha gente a la cárcel’ y les digo que lo que quiero es que los servidores se enseñen a respetar a los jóvenes”, dijo.

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