Convertirán azoteas de las escuelas en huertos

El programa "Cocinando contra la obesidad" promocionará alimentación sana y cuidado por naturaleza
20/06/2015
03:29
Diana Delgado
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La secretaria de Educación del Distrito Federal, Mara Robles Villaseñor, precisó que será hasta agosto cuando el programa “Cocinando contra la obesidad” arranque en escuelas primarias y el transporte público, aprovechando el próximo inicio de clases.

Este programa que fue presentado por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, prevé que las 110 escuelas que forman parte del programa SaludArte instalen huertos urbanos en sus patios y azoteas.

Robles Villaseñor mencionó que entre las ventajas de este programa no sólo está la promoción al consumo de alimentos orgánicos sino generar en los niños responsabilidad y empatía con la naturaleza, pues, dijo, la urbanización los ha alejado de los procesos naturales.

“Los niños aprenderán a tener cercanía con las frutas y verduras, conocerán cómo se producen, qué necesitan y cuáles son sus etapas de crecimiento. Esto les va a fomentar el respeto por la naturaleza. Aprenderán a sembrar, regar, podar y cosechar y aunque la producción no va a cubrir las necesidades para alimentar a los alumnos, sí podrán consumir lo que generen”, dijo.

En entrevista con EL UNIVERSAL, la secretaria de Educación local mencionó que ya hubo acercamiento con los representantes de cada delegación para que al exterior de todas las escuelas de la ciudad de México se erradique la venta de comida chatarra que pone en riesgo la salud de los niños.

“Pero no se trata de quitarles su fuente de empleo a quienes se dedican al comercio afuera de las escuelas, sino de explicarles el daño que estos alimentos causan e invitarlos a que vendan productos saludables y atractivos, nosotros difundiremos recetas para que tanto ellos como en los hogares puedan hacerlo de manera económica”, dijo Mara Robles.

Aseguró que el éxito del proyecto estará en la educación, ya que cada niño podrá discernir qué es lo que debe consumir. “Y tampoco es un castigo, porque a todos nos gustan los dulces, panecillos y papitas, pero deben comerse como diversión, de manera moderada y no como algo normal”, comentó.

 

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