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Guardado en el anonimato por temor a represalias de los cómplices y la banda que formó el delincuente que la semana pasado fue herido de un tiro, el comandante Ricardo López Lara deja claro que ya no quiere hablar del tema y pide privacidad; sin embargo, el titular de la Policía de Investigación, Raúl Peralta, explica los hechos y justifica el actuar del uniformado.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el jefe Peralta afirma que la reacción del comandante fue instintiva y aunque algunos sectores de la sociedad cuestionan el por qué disparó por la espalda al delincuente, este explica que el agente, segundos antes de abrir fuego, escuchó una detonación y sintió en peligro su vida.

“Él me dice que después que se identificó escuchó una detonación, no sabemos si fue el ruido del tráfico o alguien más de los delincuentes abrió el fuego, entonces reaccionó de manera instintiva, aunque nunca pensó atinarle en la médula y dejarlo paralítico”, detalla el jefe de la Policía de Investigación, al tiempo que deja en claro que la procuraduría capitalina no pagará un sólo peso al presunto delincuente lesionado por la atención médica, pues se comprobó que el elemento actuó conforme a derecho, defendiendo la vida de un ciudadano.

Según indican los protocolos en incidentes de este tipo, el comandante López Lara continúa laborando normalmente, aunque estuvo tres días detenido mientras se deslindaban responsabilidades. Después que se difundió el video, se acercaron más personas a identificar al delincuente.

“En este caso él cuenta con todo el apoyo de la corporación, incluso con el departamento legal, pues no se descarta que el delincuente al que hirió quiera denunciar o interponer una demanda; sin embargo, el agente está tranquilo pues sabe que actuó conforme el protocolo.

“Además, se contuvo, siempre trató de salvar la integridad de los civiles, por eso no enfrentó a los otros delincuentes que huyeron, sabía que si desataba una balacera pudiera ser contraproducente y lesionar a un civil, entonces, no hay nada que reprocharle; al contrario, por eso respetamos su intimidad como lo ha pedido, porque a estos elementos hay que protegerlos de cualquier cosa”, continuó.

El policía detalló también que no asimiló lo que había hecho hasta 10 minutos después cuando quiso manejar la patrulla y no pudo debido al nerviosismo, incluso, tuvo que ser atendido por paramédicos que llegaron al lugar de los hechos y otros elementos de seguridad pública lo ayudaron a mover la unidad para que dejara de entorpecer el tráfico.

Después lo acompañó el departamento jurídico a rendir su declaración, entregó el arma y se puso a disposición de las autoridades, hasta ahora que ya regreso a las calles.

Se analiza que el oficial reciba un reconocimiento de las autoridades.

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