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“Hay mucho talento y energía”

Gerardo trabaja de medio tiempo en la compañía que le ofreció el apoyo
Con el dinero el joven, que cursa el octavo de 12 cuatrimestres en Ingeniería en Sistemas, pudo solventar gastos de su educación (LUCÍA GODÍNEZ. EL UNIVERSAL)
05/08/2017
00:57
Gerardo Suárez
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Gerardo Ramírez Romero, de 24 años, llevaba varios meses en busca de un trabajo y cuando creía haber encontrado uno bueno, acorde a su carrera, la empresa condicionó la contratación a que abandonara sus estudios para dedicarse de tiempo completo al empleo.

Gerardo estudia el octavo de 12 cuatrimestres en la Ingeniería en Sistemas; decidió buscar empleo con el fin de empezar a adquirir experiencia, una de las limitantes más comunes que ponen las empresas a los jóvenes que buscan trabajo y de la que él no fue excepción.

También quería ayudar en los gastos de su educación y poner en práctica lo que ha aprendido, pues “mi objetivo es terminar la escuela”, sostiene el joven que vive en Coapa, al sur de la ciudad; por eso declinó la oferta de la empresa que le pedía laborar de tiempo completo.

Desde hace 4 meses labora en la empresa Clouzzy, que lo contactó a través del programa Mi Primer Trabajo del gobierno capitalino.

Gerardo es consultor, brinda ayuda y capacitación a los usuarios de una plataforma por internet, conformada por diversas aplicaciones que sirven para comunicarse, crear y compartir documentos y presentaciones, entre otras tareas.

Su trabajo es de 9:00 a 14:00 horas y de ahí se dirige a su escuela, donde estudia de 16:00 a 22:00 horas. “Al principio fue un poco pesado y cansado, pero ya que te vas adaptando y puedes complementar la escuela con lo que ves en el trabajo, el cansancio se vuelve en motivación”.

Asegura que el ambiente de trabajo es agradable, no tiene que estar fijo en un escritorio para laborar, incluso puede acomodarse un rato en un sillón que hay en la oficina o hablar con sus compañeros.

Gerardo recuerda que desde niño le ha gustado la computación. Una vez, cuando cursaba la primaria, descompuso la computadora que le regaló su papá y para no ser regañado decidió arreglarla él mismo.

Ahora, su sueño es reducir la brecha digital y acercar el uso de las nuevas tecnologías a los adultos mayores o comunidades pobres del país, pues se trata de una “herramienta muy poderosa” que puede ayudar a desarrollar habilidades.

“Las empresas deben apostar por los jóvenes, hay muchos muy talentosos y tenemos energía”, dijo.

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