Metrobús “londinense” roba miradas en la CDMX

Presentan nuevas unidades que correrán por la Línea 7 en Paseo de la Reforma; la Ciudad se merece un transporte de clase mundial: Miguel Ángel Mancera
Los pasajeros tendrán que respetar las áreas destinadas para mujeres, personas con discapacidad y mantener libre la zona de la escalera de ascenso y descenso (ARIEL OJEDA. EL UNIVERSAL)
27/07/2017
01:05
Phenélope Aldaz
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Su paso por el carril confinado y cromática hacen que se confunda con las unidades convencionales, pero su altura lo vuelve una novedad. En su primer recorrido por vialidades de la Ciudad de México, el autobús “londinense” causa asombro; hasta los policías le toman fotos.

La caravana de las seis unidades doble piso que darán servicio en la Línea 7 del Metrobús sale del Zócalo —donde fueron presentadas por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera— para dirigirse a un patio de encierro en la colonia Industrial Vallejo.

Sobre la calle de Tacuba, un Turibús se empareja al andar de las nuevas unidades, los paseantes de inmediato se percatan de que se trata de las nuevas unidades de transporte público que recorrerán el Paseo de la Reforma. Lo señalan, le toman fotos y saludan a quienes se encuentran a bordo.

El sonar de los cláxones de las unidades de la Línea 4, que recorren el Centro Histórico, le dan la bienvenida a los doble piso, como se celebra a los recién casados o quinceañeras.

Frente a la Alameda Central, en avenida Hidalgo, las unidades se encuentran con su primer desafío; un cambio de carril diseñado para vehículos de un piso y menores dimensiones. Lo libran con algunos zangoloteos.

EL UNIVERSAL viaja a bordo de la unidad que encabeza la caravana; continúa por Guerrero y Vallejo, en medio de las miradas curiosas de automovilistas y comerciantes, quienes detienen la venta de comida para agitar sus manos en forma de saludo.

Los más desconcertados fueron los usuarios de la Línea 3 del Metrobús, pues los nuevos autobuses utilizaron el carril confinado de ésta; en los altos, peatones e incluso elementos de seguridad pública se dan tiempo para tomar fotografías.

El trayecto de apenas unos 20 minutos no presenta mayor complicación; los autobuses londinenses pasan sin problema por debajo de puentes peatonales y cruzan desniveles, aunque en algunas zonas sólo se toparon con ramas de árboles.

Problema de altura. Acompañado por el embajador de Reino Unido en México, Duncan John Rushworth Taylor, y el jefe de departamento de comercio internacional de la embajada del Reino Unido, Stephen Carthwright, Miguel Ángel Mancera presenta los seis nuevos autobuses.

“Es un transporte público de clase mundial que se lo merece la Ciudad de México. De altísima calidad como se lo merece y como podemos hacer verdaderamente el cambio y la preferencia del transporte público sobre el automóvil; solamente con ofertas como esta es como se puede lograr”, afirma el mandatario.

Al jefe de Gobierno también lo acompañan el director general del Metrobús, Guillermo Calderón, y el secretario de Movilidad, Héctor Serrano, así como los titulares de las concesionarias Operadora Línea 7, S.A. de C.V. y Sky Bus Reforma S.A. de C.V., que invirtieron mil millones de pesos para la compra de las 90 unidades que circularán desde Indios Verdes hasta la Fuente de Petróleos.

Cada uno de los autobuses tiene capacidad para transportar 130 pasajeros de los cuales 86 viajarán sentados (57 en el piso superior y 29 en el inferior) y 44 de pie en la parte inferior.

Para garantizar que en el segundo piso las personas no viajen paradas se instaló una cámara en el área del operador a través de la cual podrá ver el piso superior, si alguno se encuentra de pie, el autobús no avanzará.

Una unidad mide 12.93 metros de largo, 2.55 metros de ancho y 4.14 metros de alto. Además de garantizar la seguridad de los usuarios, otro de los motivos por los cuales en la parte superior los usuarios no podrán ir parados es la altura, pues una persona que supere el metro con 65 centímetros tendrá dificultad para permanecer de pie en esta zona.

Los pasajeros también tendrán que adaptarse a otras disposiciones como respetar las áreas destinadas para mujeres, personas con discapacidad y el mantener liberada la zona de la escalera de ascenso y descenso.

Como sucede en el resto de las líneas del Metrobús, las unidades se detendrán en cada una de las estaciones, por lo que aquellos que se encuentren en la parte superior, deberán descender con anticipación para bajar.

Los cambios no sólo serán para los usuarios; los choferes también serán capacitados para conducirlas.

“El problema es la dimensión, la altura; la diferencia con la Línea 4 es que esas unidades son cama aun más baja. Estamos en capacitación porque aunque es el mismo sistema, el problema sí es la altura”, comenta Gabriel Sánchez, uno de los operadores de la línea que corre por el Centro Histórico y que ayer manejó una de las unidades.

De los autobuses londinenses también quieren una foto del recuerdo los propios choferes, quienes apenas estacionaron los autobuses en el patio de encierro se dispusieron para la foto del recuerdo.

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